Introducció al text
Entre juliol del 2019 i novembre del 2019 vaig intentar començar a sistematitzar una idea sobre com s’estructurava l’hegemonia en un sentit estrictament ideològic. Eventualment vaig abandonar l’idea, que es va quedar estrenyida en uns esquemes molt limitats i formals que no reflectien correctament el que anava aprenent amb les lectures que feia de filosofia i política marxista.
Igualment, el resultat, d’unes 30 pàgines de longitud, va ser profundament instructiu en disciplina de treball i investigació, en com s’estructurava el pensament i l’exposició de la filosofia dialèctica, sobre tot al fallar. Després d’aquesta lectura vaig anar a llegir la Fenomenologia de l’Esperit (1806) de Hegel, que em va ser encara més instructiu i profitós per aconseguir estructurar els pensaments al voltant de conceptes creixentment complexos i construits en base a les abstraccions creixentment concretades.
Les primeres parts sí que estan redactades, però sempre era en base a uns esquemes bastant estrictes. Les últimes parts no van ser mai redactades al abandonar eventualment el projecte.
De forma autoconscient, aviso. Apart d’esquematisme, en aquest moment estava molt ofuscat en tenir seccions de parts de capítols de parts de seccions… Un sense sentit. I usava moltíssim més del necessari els peus de pàgina.
Prólogo.
Estas anotaciones son un intento (exitoso o no lo dirá la historia) para ver, analizar, entender y combatir la hegemonía burguesa en pro de acabar con la dominación burguesa en todos los aspectos posibles; económicos, políticos e ideológicos1. La dominación económica y sus formas se ha analizado de forma extremadamente detallada en El Capital por Marx, y diversos resúmenes se han hecho en todos los años, por lo que hablar aún más de ella, aunque útil, no es de la misma urgencia. La dominación política es también analizada por Marx, aunque encuentro que está más bien expresada en Lenin. Por ello encuentro que haya necesidad del análisis de la dominación ideológica, que limita el pensamiento de los miserables a lo existente, sin posibilidad de escapar de esta sala oscura y cada vez más pequeña. Necesitamos saber cómo funciona, señalarlo en nuestra realidad inmediata (nuestra vida substancial en términos hegelianos) y superarlo.
En estas anotaciones sobre la hegemonía me encuentro con una inicial dificultad, id est, que no he leído casi en absoluto a Gramsci2, quien desarrolla en grandísima extensión la concepción marxista de la imposición ideológica de la clase dominadora a la clase dominada, la hegemonía. Según tengo entendido por lo que he leído sobre Gramsci, que tampoco es mucho, la hegemonía es lo que una clase en posición de poder crea para estabilizar su poder y hacerlo aparentar legítimo, natural, necesario y final3. Estas anotaciones son en pro del esclarecimiento personal de lo que pienso y desarrollo respecto a esta precisa parte importante de la actuación de las clases entre estas. Espero, claro está, añadir y expandir lo anotado con citas diversas y extensas que se irán expandiendo mediante vaya leyendo a diversos autores que encuentre pertinentes, desde Hegel hasta el propio Gramsci e incluso más posteriores.
He empezado estas anotaciones el 30 de Julio de 2019, y espero algún día publicarlas en un estado final o al menos pulido. Tengo la intención de acabar el primer análisis antes de empezar el año 2020, aunque se deberá ver si dicho objetivo se consigue. A partir de entonces empezaré la contrastación con los escritos de los autores que lea y use en este análisis.
Recordemos qué nos dice Marx sobre cómo es la investigación por la ciencia: “En la ciencia no hay caminos reales, y sólo tendrán esperanzas de acceder a sus cumbres luminosas aquellos que no teman fatigarse al escalar por senderos escarpados.”4 El conocimiento que nos servirá en el futuro para la lucha del proletariado, para analizar qué nos dicen más exactamente, para combatir su propaganda, para agitar como nunca se ha agitado, para construir el estado socialista que derrote plenamente al burgués en toda su expresión (en todo los fenómenos que se aparezca), es el conocimiento revolucionario que es escondido debajo de las apariencias burguesas, creadas para aplacar el conflicto clasado de la historia humana, este conocimiento debe ser buscado y transmitido. De ahí la necesidad de las anotaciones y el debate honesto entre camaradas.
La intencionalidad que reside en estas anotaciones es una, aunque compuesta de varios elementos. En primera instancia, quiero hacer unos apuntes de juventud en los que exponer mi pensamiento de la mejor forma posible para contrastarlo en el futuro si es que hay cambios a hacer. En segunda instancia, en Marx se trata de forma muy extensa el apartado de la economía política y en Lenin se trata muchísimo de la lucha revolucionaria por la política (en Marx también, pero Lenin hace de ello algo más fácil de leer), uno de los factores más importantes a entender dentro del análisis y la teoría marxista, por lo que otros apartados también importantes no son tratados en tanta expansión, de ahí que vea necesario analizar los otros factores no tan tratados por ellos y exponerlos para que su conocimiento sea más extendido y la lucha del proletariado victoriosa en todo el mundo. En última instancia, encuentro necesario exponer de forma comprensible aunque primigenia las problemáticas existentes para crear una teoría y una práctica plenamente revolucionaria, la razón de esta dificultad y en qué expresiones concretas las podemos llegar a encontrar, pues el pensamiento burgués hegemónico5 que tenemos tan interiorizado nos dificulta el formular lo que buscamos, una crítica despiadada a todo lo existente 6que nos de la base para superar la fase neoimperialista en la que nos encontramos en el Siglo XXI.
Así pues, estos escritos intentarán exponer un primer análisis, una adquisición de teoría y, para acabar, su aplicación, una contrastación con mis apuntes primeros y una posterior conclusión; una historia en el sentido hegeliano (o eso creo7). Así pues, también será expresada la adquisición dialéctica del conocimiento, de la lucha contra lo desconocido y su esclarecimiento. Aunque todo sea dicho, esto puede haber empezado el Julio de 2019, pero estoy lejos de saber cuándo acabará, o de si acabará sin más.
No obstante, aunque su indeterminación me acecha, solamente mediante la lucha en búsqueda de la verdad científica encontraremos lo verdaderamente revolucionario. Y allí es donde yo quiero acabar; ese es mi objetivo como comunista.
Para llegar al cielo y asaltarlo definitivamente8, debemos ser nuestros propios Ícaros y también nuestros propios Dédalos9, debemos saber saltar al cielo y apuntar a lo más alto, pero a la vez conocer con qué nos encontramos y no dejar que la cera de nuestras alas se derrita nunca. Debemos aprender a volar para siempre.
RoAgVa, 2019
1. Primer análisis de la Hegemonía.
1.1. La construcción de la necesidad de la existencia de la Hegemonía.
La hegemonía no nace de la nada, no resulta ser nada fantástico ni mágico, sino que nace de la realidad material que los humanos, mediante nuestras relaciones sociales, nuestras actividades reales e históricas, hemos creado. Esta es, en parte, una presuposición, aunque es necesaria; si la hegemonía fuera casual, estudiarla resultaría imposible. La intención aquí, claro está, es hacer de ello ciencia.
Solamente mediante nuestra actividad creamos los medios para legitimar la propia actividad y la situación en la que se da. La actividad en sí misma o la situación sola por el simple hecho de practicarse o de existir no recibe ningún tipo de legitimidad, solamente es expuesta a ojos de otros sujetos humanos como algo real y como algo posible, no como algo necesario, legítimo, final y/o natural. Cuando salimos al mercado vemos, por ejemplo, una misma actividad, la compra-venta, y esta por si sola no se reproduce ni se legitima.
Las creencias sobre qué actividades, relaciones y/o realidades existentes son legítimas son creadas, construidas10, y no por el conjunto total de la humanidad, ni por una idea ajena a nosotros, ni por un conjunto de gente con poder religioso, ni nada similar; solamente mediante la producción (y reproducción) de una hegemonía existirá esta y la legitimidad que esta aporta.
De la misma forma que Galileo Galilei nos expresa en su famoso Diálogo sobre los Dos Máximos Sistemas del Mundo: Ptolemaico y Copernicano11 (1632) en repetidas veces (sobre todo mediante el personaje de Salviati, que representa el copernicanismo como ciencia nueva, opuesto a Simplicio, que es el aristotélico dogmático), lo que era concebido como natural dentro del marco anterior (el aristotélico) puede tener una parte de verdad dentro de ello; las piedras, cuando las sueltas en medio del aire sin velocidad local alguna, caen al suelo o al agua (depende de si estás en tierra firme o en el mar) en una línea recta vertical, hacia abajo; aún así, era imposible dentro del marco aristotélico explicar cómo y por qué al lanzar una piedra producía un movimiento parabólico, y ahí entraba la nueva ciencia, que tomaban a Aristóteles en forma y lo expandían; no eran dogmáticos, sino justo lo contrario, fieles seguidores de Aristóteles, y estos fieles seguidores debían conocer extensísimamente a Aristóteles (hasta llegar a saber citarlo de memoria), el qué dijo, por qué lo dijo, qué tanta verdad hay en ello y cómo solucionar con su método de investigación las complicaciones que se han encontrado póstumamente. Una situación similar ocurrió con Lenin respecto a Marx/Engels, ya que estos dos vivieron y analizaron el sistema monopolista del capitalismo y Lenin el imperialista12, Lenin tomó la forma de Marx para dicho análisis13, aunque no me quiero extender de sobremanera en esto.
Entonces, la hegemonía se produce. ¿A qué intereses servirá la hegemonía producida? ¿Qué reproducirá? El interés al cual servirá la hegemonía no recaerá necesariamente, como puede aparentar, sobre quien directamente la produce, estos son (en el capitalismo), periodistas, medios de comunicación, escritores, filósofos, políticos, profesores, instituciones, juristas, músicos y, en general, cualquiera que tenga la posibilidad de crear información con influencia ideológica. La hegemonía, efectivamente, servirá a la clase que conscientemente la dirija en su creación y reproducción; por ejemplo, un capitalista consciente de su posición económica tenderá a dirigir la creación de una hegemonía que le de la legitimidad para continuar con su actividad económica sin casi problemas14.
El proletariado consciente de su posición, actividad y objetivo revolucionario creará a la vez el contrario de lo que le es impuesto, la contrahegemonía revolucionaria, la deslegitimación de la actividad explotativa, y así se entrará por primera vez en una lucha de ideas; el burgués consciente en sí y para sí, luchará a la vez contra el feudo por la dominación económica, y lo mismo pasará con las clases revolucionarias y reaccionarias en todos los estadios sociales donde las clases aún existan. Esto será tratado posteriormente en el apartado “1.2.2. La vida”. Una minúscula síntesis sería que la lucha ideológica, todo y que es necesaria y una parte importante para la derrocación total de la dictadura del capital, no es la fundamental, no es en la que se basa la lucha total del proletariado; la lucha fundamental es determinada en última instancia (pero no única15) por la lucha económica, por el control de los medios de producción, por el cómo los humanos consiguen seguir siendo humanos vivos.
Además, cabe añadir, la hegemonía no es evidente a primera vista. Puede parecer que hablar de esta imposición clasada de un pensamiento no es fundamentado, o que no es tan simple. Tratemos esto con sumo cuidado.
Para empezar, nos es evidente que al hablar con diversos individuos, cada uno piensa una cosa un poco diferente a otro, ya sean conocidos, amigos o enemigos políticos. Incluso puede parecer que tengan opiniones y posiciones políticas completamente opuestas. Así pues, ¿qué puede hacernos pensar que hay un hilo, una línea ideológica, que todo el mundo acepta y en el que se mueve todo el discurso oficial16?
Es claro que alguien que defiende un libre mercado total, un libertario de los de principios del Siglo XXI17 de una línea ideológica similar a la de Ayn Rand, esto es, que defiende un mercado completamente desregulado donde el estado no tenga influencia, siendo entonces un estado residual, tendrá discusiones con alguien que defiende el modelo keynesiano, defendido por el economista que le da nombre al modelo económico, John Maynard Keynes, donde el estado tiene el supuesto deber de regular completamente el mercado y cubrir las necesidades que la población tenga para su pacífica reproducción. Es claro que lo que ambos proponen aparenta una supuesta confrontación directa entre estas dos posiciones, las cuales pueden atribuirse a la actual confrontación política entre la izquierda y la derecha de todos los países donde la democracia burguesa representativa es el sistema de elección del gobierno. Y no puede estar más lejos de la realidad.
Ambos discursos, como ya se ha expresado, parecen completamente opuestos18. Uno aboga por la desregularización y el otro por la regularización. Pero en ambos casos se ha aceptado lo existente. Si se puede regular o desregular algo, antes debe existir ese algo. Hay algo que es presupuesto a este debate, algo que no se menciona, algo que es un fantasma en cuanto que está pero no se ve, y no es cuestionado en absoluto. Los comunistas lo que debemos hacer es señalar al elefante en la sala y hablar sobre él, señalar su existencia y combatir que sea aceptado.
Hay algo que se ha dado en esta discusión como legítimo, natural, necesario, trascendental, inamovible. Hay algo que la hegemonía no nos ha permitido discutir, puesto que no nos lo hemos encontrado en la mesa de discusión. Ahora viene la pregunta que busca lo evitado, la búsqueda de la raíz. La pregunta radical y crítica. ¿Qué se ha dado por supuesto? Y más importante: ¿por qué se ha dado esto por supuesto?19
A ello, me atrevo a responder que se ha aceptado la dominación del capital como legítima, natural, necesaria e inevitable20. Se busca el aparente debate pero no se trata toda la cuestión. Se busca vestir la reproducción y acumulación capitalista en liberales y regulacionistas como distinta, mientras que no se trata lo que esta hace en todos lados; crear el ejército de reserva de mano de obra, enriquecer a los propietarios y empobrecer a los trabajadores21, en resumen, reproducir las lógicas capitalistas. Los keynesianos atacan el problema de la pobreza defendiendo que sea el estado el que los ayude, y los libertarios defienden que esto en una meritocracia total no ocurriría. Ambos aceptan el capitalismo, su dominación total, y el apoyo causal22 a estos nunca podrá llevar a una superación de lo existente, a la abolición positiva de las clases, el intercambio y el estado.
Y con esto se consigue aparentar un debate, un conflicto ideológico, pero en realidad lo que se consigue es no tratar todas las cuestiones dentro de un problema.
Se acepta que se seguirá en el capitalismo, no se pone tan siquiera sobre la mesa, y el debate nunca va sobre esta cuestión, sino de derivadas, como el paro, el salario mínimo interprofesional, la creación de empresas pequeñas y medianas, la nacionalización del capital/la privatización de las empresas estatales [neoliberalismo], la inmigración… La gestión del capital es la base y el límite de toda la política oficial actual.
1.2. El recorrido, el trayecto, la Odisea de la Hegemonía.
En este apartado se tratará el recorrido histórico de la hegemonía, su nacimiento, su vida y su muerte, todo el ciclo que sucederá a lo largo de toda su existencia hasta su final, hasta su abolición en sentido positivo.
1.2.1. El nacimiento de la Hegemonía.
En las sociedades donde la propiedad privada no estaba casi desarrollada, donde la propiedad era tribal, esto es, no había propiedad privada para quienes vivían dentro de una misma tribu23, la hegemonía ya había empezado a existir. Pero es el primer momento donde se manifiesta y en el cual la podemos llegar a analizar. Antes de la propiedad tribal, del comunismo primitivo (denominado así por Engels en El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado, 1884), las formas sociales de organización no son consideradas en estos apuntes dada mi ignorancia y falta de estudio al respecto.
La hegemonía, en ese primer desarrollo de la propiedad privada, tenía la función de mantener, promover y asegurar la reproducción económica e ideológica de la estructura existente. Si la familia era el núcleo y aseguranza de toda propiedad, la hegemonía existente era producida y reproducida con la clara intención de mantener ese modelo monógamo y patriarcal. Sin su actuación, es posible que diversas uniones afectivo-amorosas cuyas funciones reproductivas no eran viables fuesen formadas, por ejemplo, que dos individuos de un mismo sexo que no buscaran más compañía sentimental que la que uno le otorga al otro. Era (y es) la hegemonía la que limita ideológicamente las relaciones sociales que los humanos establecen entre ellos, siendo la hegemonía determinada por el modo productivo y asegurando su reproducción24.
Así pues, en conclusión, la hegemonía nace con la sociedad tribal, y su desarrollo depende en primera (pero no única) instancia por cómo es producida y en qué interés (re)productivo lo es, o sea, depende mayoritariamente del desarrollo de la propiedad privada. De ahí que en breve analicemos la hegemonía necesaria25 de las sociedades tribales.
1.2.2. La vida, la historia, la lucha de la Hegemonía.
La clase neodominante, esta es, la que no era dominante y ha pasado, históricamente, a serlo, al alzarse al poder de forma revolucionaria, como todas, y revolucionar todo lo existente, tiene el deber de crear lo que permita su reproducción, debe estabilizar su poder, debe adormecer y silenciar las constantes contradicciones que su propio sistema genera, debe empezar la faena de crear su hegemonía, su estado reactivo26. Esta es la faena que debe, sin duda alguna, hacer27. Pero no es oro todo lo que reluce.
Al establecerse una nueva clase como la clase total, que tiene los medios para establecerse como la clase plenamente representada en la política oficial, las otras quedan excluidas de esta política y lucharán por tener representados y parcialmente aplicados sus intereses principalmente económicos inmediatos y los no inmediatos. Dialéctica en el estado más práctico; la nueva clase dominante consigue que todo ojo se refleje en ella (el hegeliano reconocimiento) y se base toda perspectiva en esta vista, y la nueva clase dominada mira asombrada la antigua clase revolucionaria; en un mismo movimiento, en el máximo movimiento revolucionario histórico, tenemos los dos opuestos, por un lado la clase mirada y que no mira a nadie más sino a sí misma, y por otro lado la clase que mira a la nueva dominante y no se mira a sí misma. La tarea que en ese momento es revolucionaria es conseguir que la nueva clase dominada, la cual se encuentra asombrada, es que deje de estar asombrada, que se mire a si misma, que luche por su interés.
Pero esto solo se cumple para las clases conscientes en sí y para sí mismas; no defenderá su interés consistentemente28 la clase que no se conozca y que no conozca cuál es su interés, sea este económicamente inmediato o político.
Puede suceder, y es de lo más normal, que una clase dominada no sea consciente de su posición, su recorrido, su conclusión y de su interés; nos lo encontramos día sí y día también al hablar con vecinos, sea cual sea su clase. Los trabajadores, la pequeña burguesía y/o la aristocracia obrera puede no ser consciente de su posición y defender la hegemonía generalmente dominante, la cual le es perjudicial. Es el trabajo de la clase dominada revolucionaria y consciente despertar y acentuar el conflicto que esta vive para salir victoriosa de su lucha por el poder en toda expresión.
Quiero añadir que los fenómenos sociales que pueden derivar de este adormecimiento, alienación y adoctrinación que van en contra del interés de la clase de uno son de los más variados, y pueden desencadenarse en grandes problemas para la reproducción individual (que no de la clase).
Así pues, el trabajo de la clase revolucionaria consciente es dirigir los esfuerzos de lucha contra lo económico y lo hegemónico, siendo lo primero lo principal y lo segundo lo derivado. Esta árdua labor es la que los revolucionarios de cada instante deben hacer; exponer la necesidad de los burgueses en explotar cada vez más y más, explicar lo necesario que es para el imperialismo ir a países subdesarrollados (generalmente por el colonialismo) y extraer toda la plusvalía absoluta y relativa que tienen aún cuando viven en la más grande miseria material y moral (no porque sean de una u otra religión, sino porque no se pueden permitir económicamente una vida a la que se pueda llamar mínimamente digna), ir día sí y día también a defender a los que sufren las máximas consecuencias del capitalismo, en general los trabajadores y, a la vez, y de forma no excluyente, a los grupos marginalizados que, a la vez que pugnan por entrar en la hegemonía los más reaccionarios de ellos, radicalizar a los que ya sufren la exclusión total de reconocimiento material, que son enormemente asesinados y asesinadas en todos los países del mundo29.
Nosotros, los comunistas, debemos luchar y radicalizarlo todo, poner la munición en todos los fusiles para, en la próxima crisis, dar el grito al cielo de que esto ya no puede seguir así; expuesto en términos técnicos, debemos crear las condiciones subjetivas para la revolución; las objetivas llevan ya en pie mucho tiempo.
1.2.2.1. El recorrido de la hegemonía precapitalista.
Veamos, brevemente, cuales son las expresiones conscientes que defendían y defienden diversos estadios de las sociedades humanas. Usaré aquí las definiciones dadas en el Primer Capítulo de La Ideología Alemana, de Marx y Engels, años 1845-46. Debe tenerse en cuenta lo limitada que es esta, pero de manera funcional será usada. No se trata la sociedad capitalista y su hegemonía aún dado que quiero hacerlo extensamente en otro instante. Además, tampoco se trata de la hegemonía en el estadio del comunismo primitivo.
1.2.2.1.1. La hegemonía tribal.
“La primera forma de la propiedad es la propiedad de la tribu30 (!). Esta forma de propiedad corresponde a la fase incipiente de la producción en que un pueblo vive de la caza y la pesca, de la ganadería o, a lo sumo, de la agricultura (!). En este último caso, la propiedad tribal presupone la existencia de una gran masa de tierras sin cultivar. En esta fase, la división del trabajo se halla todavía muy poco desarrollado (!) y no es más que la extensión de la división natural de trabajo existente en el seno de la familia. La estructura social, en esta etapa, se reduce también, por tanto, a una ampliación de la familia: a la cabeza de la tribu se hallan sus patriarcas, luego los miembros de la tribu y, finalmente, los esclavos. La esclavitud latente en la familia va desarrollándose poco a poco al crecer la población y las necesidades, al extenderse el intercambio exterior y al aumentar las guerras (!) y el comercio de trueque.”31
La hegemonía en el estado tribal busca, en primer momento, su reproducción, enseñando entonces a todo el que esté capacitado para ello “la caza, la pesca, la ganadería o, a lo sumo, la ramadería”. Así, la tribu tendrá alimentos para seguir vivos. Esta tribu, dado que la posible falta mano de obra para conrear todo el campo (de ser que conreen) del que dispone (dado que este está libre de propietario, siendo entonces propiedad del que la ha encontrado), busca mediante la hegemonía y la aportación de los medios de subsistencia la reproducción continuada y exponencial, aunque no solo eso; también pueden adquirir esa mano de obra en los esclavos y la guerra. No le interesa, aún, defender y acentuar la división social del trabajo, dado que no tiene casi quien para hacer la división; le falta, como ya se ha dicho, mano de obra. La hegemonía tribal busca, también, la reproducción del modelo jerárquico, donde existen “[los] patriarcas, luego los miembros de la tribu y, finalmente, los esclavos”, siendo una de las partes entonces fundamentales para su existencia la guerra entre tribus y la toma de la mano de obra ajena para ponerla a trabajar para ella, siendo los individuos tomados entonces prisioneros, esclavos. Esta misma guerra es la que permite una de las maneras con las que se puede llegar a la siguiente forma. También pueden adquirirse esclavos si se compran.
1.2.2.1.2. La hegemonía de las polis.
“La segunda forma está representada por la antigua propiedad comunal y estatal, que brota como resultado de la fusión de diversas tribus para formar una ciudad, mediante acuerdo voluntario o por conquista, y en la que sigue existiendo la esclavitud. Junto a la propiedad comunal, va desarrollándose ya la propiedad privada mobiliaria (!), y más tarde la inmobiliaria, pero como forma anormal, supeditada a aquélla. Los ciudadanos del Estado sólo en cuanto comunidad pueden ejercer su poder sobre los esclavos que trabajan para ellos (!), lo que ya de por sí los vincula a la forma de la propiedad comunal. Es la propiedad privada comunal de los ciudadanos activos del Estado, obligados con respecto a los esclavos a permanecer unidos en este tipo natural de asociación. Esto explica por qué toda la estructura de la sociedad asentada sobre estas bases, y con ella el poder del pueblo, decaen a medida que va desarrollándose la propiedad privada inmobiliaria (!). La división del trabajo aparece aquí más desarrollada. Nos encontramos ya con la oposición entre la ciudad y el campo y, más tarde, con la oposición entre Estados que representan, de una parte, los intereses de la vida urbana y, de otra, los de la vida rural; dentro de las mismas ciudades, con la oposición entre la industria y el comercio marítimo (!). Las relaciones de clases entre ciudadanos y esclavos han adquirido ya su pleno desarrollo.”32
La nueva hegemonía de la nueva sociedad, la en la que predomina la “antigua propiedad comunal y estatal”, tiene cada vez más que defender y que perder, de ahí su ímpetu en posibilitar su reproducción en todos los aspectos posibles. Veámoslos brevemente. El desarrollo de la propiedad mobiliaria hace necesario el desarrollo hegemónico de la defensa de la propiedad mobiliaria e inmobiliaria (“pero como forma anormal, supeditada a aquélla”), creando así el robo dentro del que antes era el ingroup, siendo ahora la contradicción y desarrollo parcialmente interno. Ahora los ladrones, los ajenos, la otrez, está dentro de la misma unidad de la ciudad. Los propietarios habían nacido, y con ellos los desposeídos. Y de ahí nacen los ciudadanos de las polis, de las ciudades. Estos deben hacer hegemónico su control comunal de los esclavos, en los que recaía gran parte de la reproducción de la vida que estos vivían, y de ahí nacieron gran parte de las leyes y su enciclopédica extensión. Cuanto más se desarrolla la propiedad inmobiliaria, la cual permite la siguiente sociedad, la feudal (por la renta, mayoritariamente), menos sociedades como la romana podían subsistir con su modelo productivo. Además, la hegemonía de este concreto estadio debe generar por primera vez la defensa de las condiciones que permiten la diferencia entre ciudad y campo, para subyugar pequeñas ciudades a las capitales y a los estados mediante rentas e impuestos a pagar por su protección y su nombre, su ciudadanía como ciudad de dicho estado; la ciudad es al estado lo que el ciudadano a la ciudad. A la vez, también podían tenerse ciudades subyugadas como el esclavo al ciudadano respecto al estado. Así, “[las] relaciones de clases entre ciudadanos y esclavos han adquirido ya su pleno desarrollo”.
“Con el desarrollo de la propiedad privada surgen aquí las mismas relaciones con que nos encontraremos en la propiedad privada de los tiempos modernos, aunque en proporciones más extensas. De una parte, aparece la concentración de la propiedad privada, que en Roma comienza desde muy pronto (una prueba de ello la tenemos en la ley agraria licinia33) y que, desde las guerras civiles, sobre todo bajo los emperadores, avanza muy rápidamente; de otra parte, y en relación con esto, la transformación de los pequeños campesinos plebeyos en proletariado que, sin embargo, dada su posición intermedia entre los ciudadanos poseedores y los esclavos, no llega a adquirir un desarrollo independiente.”34
En el segundo párrafo nos expresan que lo acentuado por las relaciones productivas (y permitidas por la nueva hegemonía que han construido), va a empezar a posibilitar las siguientes sociedades, la feudal primero y luego la capitalista.
1.2.2.1.3. La hegemonía feudal.
“La tercera forma es la propiedad feudal o por estamentos. Del mismo modo que la Antigüedad partía de la ciudad y de su pequeña comarca, la Edad Media tenía como punto de partida el campo (!!!). Este cambio de punto de arranque hallábase condicionado por la población con que se encontró la Edad Media: una población escasa, diseminada en grandes áreas y a la que los conquistadores no aportaron gran incremento (!). De aquí que, al contrario de lo que había ocurrido en Grecia y en Roma, el desarrollo feudal se iniciara en un terreno mucho más extenso, preparado por las conquistas romanas y por la difusión de la agricultura, al comienzo relacionada con ellas. Los últimos siglos del Imperio romano decadente y su conquista por los propios bárbaros destruyeron una gran cantidad de fuerzas productivas; la agricultura veíase postrada, la industria languideció por la falta de mercados, el comercio cayó en el sopor o se vio violentamente interrumpido y la población rural y urbana decreció. Estos factores preexistentes y el modo de organización de la conquista por35 ellas condicionado hicieron que se desarrollara, bajo la influencia de la estructura del ejército germánico, la propiedad feudal (!). También ésta se basa, como la propiedad de la tribu y la comunal, en una comunidad [Gemeinwesen], pero frente a ésta no se hallan ahora, en cuanto clase directamente productora, los esclavos, como ocurría en la sociedad antigua, sino los pequeños campesinos siervos de la gleba (!). Y, a la par con el desarrollo completo del feudalismo, aparece el antagonismo del campo con respecto a la ciudad (!). La estructura jerárquica de la propiedad territorial y, en relación con ello, las mesnadas armadas, daban a la nobleza el poder sobre los siervos (!). Esta estructura feudal era, lo mismo que lo había sido la propiedad comunal antigua, una asociación frente a la clase productora dominada; lo que variaba era la forma de la asociación y la relación con los productores directos, ya que las condiciones de producción eran distintas.”36
Con la acumulación estatal de ciudades y tierras37, llega a hacerse necesaria la propiedad de grandes terratenientes feudales. La clase dominada pasaba a ser no el esclavo, si no el siervo (propietario de sus tierras y de su trabajo, pero que buscaba protección del señor feudal), el campesino que juraba fidelidad al señor feudal, y la hegemonía debía de hacer necesaria la reproducción de esta relación y la paulatina eliminación positiva de la anterior38. La hegemonía del feudalismo debía, entonces, hacer que el señor feudal y la nobleza, o sea, las clases dominantes (y que, entre sí, se batallaban enormes guerras), tuvieran todo lo posible para obligar a reproducir las relaciones productivas a los siervos; poder económico, poder ideológico y poder militar. Obligaban a las clases dominadas a reproducir esas relaciones productivas mediante la economía, la ideología y/o la guerra de militares contra campesinos y/o siervos. Y el bando ganador está más que claro, en general. “Esta estructura feudal era, lo mismo que lo había sido la propiedad comunal antigua, una asociación frente a la clase productora dominada; lo que variaba era la forma de la asociación y la relación con los productores directos, ya que las condiciones de producción eran distintas”.
“A esta estructura feudal de la posesión de tierras correspondía en las ciudades la propiedad corporativa, la organización feudal de la artesanía. Aquí, la propiedad estribaba, fundamentalmente, en el trabajo individual de cada uno (!). La necesidad de asociarse para hacer frente a la nobleza rapaz asociada (!); la necesidad de disponer de locales en el mercado comunes en una época en que el industrial era, al propio tiempo, comerciante; la creciente competencia de los siervos que huían de la gleba y afluían en tropel a las ciudades prósperas y florecientes, y la estructura feudal de todo el país hicieron surgir los gremios; los pequeños capitales de los artesanos individuales, reunidos poco a poco por el ahorro, y la estabilidad del número de éstos en medio de una creciente población, hicieron que se desarrollara el sistema de oficiales y aprendices, engendrando en las ciudades una jerarquía semejante a la que imperaba en el campo.”39
En este estadio, la hegemonía no defendía la producción individual y artesanal, lo cual era el germen del próximo estadio, el capitalista. No era defendida dicha producción protocapitalista por la hegemonía dado que se buscaba que se acentuaran las clases dominantes, los señores feudales y la nobleza (en general). Estos pequeños propietarios trabajaban su capital y se asociaron entre ellos para protegerse contra esta desprotección que sufrían por parte de la hegemonía total, productiva e ideológica.
“Por tanto, durante la época feudal, la forma fundamental de la propiedad era la propiedad territorial con el trabajo de los siervos a ella vinculados, de una parte y, de otra, el trabajo propio con un pequeño capital que dominaba sobre el trabajo de los oficiales de los gremios (!). La estructura de ambas formas hallábase determinada por las condiciones limitadas de la producción, por el escaso y rudimentario cultivo de la tierra y por la industria artesana. La división del trabajo se desarrolló muy poco, en el período floreciente del feudalismo. Todo país llevaba en su entraña la oposición entre la ciudad y el campo; es cierto que la estructura de los estamentos se hallaba muy ramificada y acusada, pero fuera de la separación entre príncipes, nobleza, clero y campesinos, en el campo, y maestros, oficiales y aprendices, y muy pronto la plebe de los jornaleros, en la ciudad, no encontramos otra división importante. En la agricultura, la división del trabajo veíase entorpecida por el cultivo parcelado, junto al que surgió después la industria a domicilio de los propios campesinos; en la industria, no existía división del trabajo dentro de cada oficio, y muy poca entre unos oficios y otros. La división entre la industria y el comercio se encontró ya establecida de antes en las viejas ciudades, mientras que en las nuevas sólo se desarrolló más tarde, al entablarse entre las ciudades contactos y relaciones.”40
Por un lado, como es anotado, había la propiedad territorial y, a la vez, por otro lado, había otra propiedad capital; la hegemonía debía, entonces, asegurar la reproducción de la propiedad dominante, la territorial, dejando así como ya se ha dicho antes la capital desprotegida, generando así la necesidad de los propietarios de dicho capital en asociarse en pro de sus propios intereses de clase (en sí y para sí) en los gremios tal y como ya se ha comentado.
El último párrafo sobre el feudalismo no ha sido incluido dado que no encuentro que se pueda comentar nada al respecto.
1.2.2.2. La hegemonía capitalista.
Cuando entramos a los medios oficiales, nos es evidente de que hay discusión entre la supuesta derecha y la supuesta izquierda41. Como ya se ha contado antes, ambos proponen gestiones completamente opuestas del capitalismo, pero ambas aceptan la existencia (y reproducción) del capitalismo, aunque no explícitamente (puede darse de que en algunos casos sí). En términos aristotélicos, la hegemonía es la substancia, aquello que subyace, a todo el debate oficial.
Dentro de esta aceptación del capitalismo, dentro de este debate, hay quienes defienden un capitalismo originario, o sea, donde el estado monopolista (imperialista) aún no se ha realizado (y cuya tendencia intentará realizar, dado el carácter centralista del capital mismo, siendo entonces una propuesta idealista), y otros defienden que el sistema monopolista es el deseable y que debemos defenderlo (los defensores de las grandes empresas), hay regulacionistas, gente que apoya las reivindicaciones inmediatas econòmicas (y solamente estas)…
Todos estos casos antes descritos son discursos que, lejos de estar unificados en una gran narrativa, nos expresa la realidad que viven los capitalistas, grandes o pequeños, día a día: deben luchar entre ellos para realizar su capital como lo único referenciable, negando todo lo demás, llevando a la población a la miseria, a la lucha entre los que tienen el mismo interés, en la pobreza económica y espiritual42, a la deslocalización de la gente, el mantenimiento de las estructuras sociales ya existentes43, al individualismo más acentuado, a la apatía completa; a la sociedad personalmente asocial44.
Entonces, es nuestro deber ver cómo es cada parte de este debate oficialista, que se hace en todos los medios posibles: en escuelas, en los medios de comunicación, en el parlamento… Y debemos señalar qué no estamos cuestionando y, a la vez, exponer que la problemática que se está intentando arreglar, por una parte o por otra, es una consecuencia necesaria del capitalismo, siendo el objetivo último su superación, abolición, eliminación.
1.2.2.2.1. La hegemonía capitalista derechista.
La hegemonía capitalista derechista45 es bastante sencilla de caracterizar. Su discurso ve problemáticas que existen, como que los inmigrantes (una problemática realmente importante para Europa el 2019) vienen y “nos quitan el trabajo”, o que las empresas empiecen a imponer paridad injusta (algo que no ha sucedido excesivamente, pero es una posibilidad)… Encuentran problemáticas reales, pero no ven de ello toda la imagen, no comprenden por qué lo que pasa es bueno o malo (si lo comprenden y, encima, sueltan su discurso ideológico, entonces están mintiendo deliberadamente y reforzando su discurso, lo cual está en su interés, por si no había quedado claro). Vamos a ir problemática a problemática, desenvolviéndola y expresando por qué no son problemáticas per se, sino que lo son en tanto que no se busca nada más que la reproducción del capitalismo.
La primera, para empezar con fuerza, será la problemática de la inmigración. Es cierto que dada la inestabilidad, la guerra (que, claro está, ha sido posibilitada en parte por la exportación de armas a los países de dicho conflicto y a otros que están relacionados, la cual ha facilitado la obtención de poder económico que luego a hecho de los países vendedores también víctimas, pues han recibido la masa despavorida; tampoco es rara la guerra derivada de la lucha entre burguesías [estado-]nacionales en pro de unos intereses comúnmente económicos) y los conflictos que vive la gente en los países de donde huyen (y no voy a ponerme a especificar, pues intento hacerlo en términos generales) provocan que la masa, despavorida, en plena miseria, con hambre y esperanzas de una vida mejor, vaya donde cree que dichas esperanzas serán realizadas46. Viajan, ¡incluso arriesgan en multitud de casos su vida, su familia, su todo, pues poco tienen ya a perder!47 Los que defienden, en general, una hegemonía derechista, nos dicen que debemos odiar, despreciar y desapegarnos de los inmigrantes por distintas razones.
¡Nos quitan –dicen los derechistas– el trabajo! ¡Vienen a cobrar subvenciones que nosotros no podremos disfrutar! ¡Aumentan la criminalidad allá donde van! ¿Qué haremos nosotros, que tan jodido ya lo tenemos solos?
Como ya se ha dicho antes, los derechistas no ven que las problemáticas derivadas de un suceso (en este caso, la inmigración masiva) no son únicamente derivadas de este suceso, sino también de todo el marco que lo acompaña. ¿Nos quitan los inmigrantes el trabajo? ¡Eso incluso debería ser bueno en cuanto que somos más gente, mayor riqueza material y productiva! Pero, bajo el capitalismo, resulta ser negativo, pues ahora habrá más gente con la que competir para ofrecer fuerza de trabajo humano aún más barato. ¡No es culpa, esto, del inmigrante! 666
1.2.2.2.2. La hegemonía capitalista izquierdista o contrahegemonía inmediata.
1.2.2.2.3. La contrahegemonía proletaria, sus desviaciones y sus revoluciones.
Al empezar a mirar los movimientos comunistas contemporáneos estatales para empezar a militar nos encontramos con un problema; hay gente que se denomina comunista, y luego hay gente comunista. Yo los diferencio entre comunistas de palabra y comunistas de hecho; la diferencia recae en si solo hablan o predican la lucha obrera consciente o si, además de predicarla, la llevan a la práctica, o sea, no se quedan en la theoria y pasan a la praxis48. El comunista de palabra tiene algo que le permite aparentar ser lo que dice: una especial labia, la cual copia la terminología del comunista de hecho; lucha de clases, imperialismo, materialismo… No es sorpresa que haya confusión entre estos, y es fundamental exponer qué hacen, cuál es su interés, cómo los podemos diferenciar de los comunistas de hecho, y cómo los podemos combatir.
Cabe decirle al comunista que quiere ser de hecho que tiene que encontrar la condición que le permita serlo. Y el Partido Comunista es dicha condición49. El comunista deberá, antes de empezar a militar en el que se le aparece como el Partido Comunista, analizar dentro de lo posible la potencialidad revolucionaria de cada partido que esté presente en el paradigma estatal, sus objetivos, sus discursos, su militancia y cuan certero es este, la cual es una labor ardua y realmente difícil dado que el discurso revolucionario se ha popularizado (hegemonizado dentro de la contrahegemonía no revolucionaria) y se encuentra fácilmente50. Desde mi persona solo puedo desear suerte a quien se aventure en esta labor, pues puede llegar a ser algo realmente difícil con la desorganización/desfragmentación general que hay de los comunistas en casi todos los estados capitalistas del mundo51. Encontrar una aguja en un pajar siempre será difícil siempre que el buscador no tenga la vista entrenada, o sea, no sea (aristotélicamente hablando) virtuoso en el arte de buscar y encontrar.
No obstante, aparte de desear suerte respecto a esta aventuranza que es la de empezar a militar en un Partido Comunista, también puedo ayudar. Si doy las herramientas para detectar cuál es el partido que más cerca está de ser el de la vanguardia o que, efectivamente, es el de la vanguardia, entonces no habrá mucha suerte a echar, sino que solo quedará en las manos del comunista hacer un buen análisis (theoria) y, tras este, una buena praxis. A vosotros, camaradas, ¡muchos ánimos en la lucha! ¡Espero ver al proletariado bajo vuestra dirección como victorioso en todas sus luchas!
1.2.2.2.3.1. La contrahegemonía infantilista.
[CUP etcetc. Capitalismo verde, feminista, animalista, antirracista…]
1.2.2.2.3.2. La contrahegemonía adultista.
Volviendo al tema de los nacional-bolcheviques… estos, en general, defienden un interés, como cualquiera. Y defienden además el interés proletario, o eso puede aparentar, ya que donde hay obreros, ellos van y los defienden. O eso puede parecer.
El hecho, resumidamente, es que estos sujetos defienden lo que supuestamente dice el proletariado. La patria, la “antiprogresía”, la lucha contra el “posmodernismo”, la lucha contra la supuesta “trampa de la diversidad” de la gente LGBT… Y todo esto es defendido por el proletariado. No obstante, sería ingenuo creer que defender al proletariado es lo mismo que defender el interés del proletariado, un interés objetivo.
Los nacional-bolcheviques defienden lo que el proletariado, dominado por la hegemonía burguesa, cree que debe defender. Si el proletariado fuera consciente de sí y para sí, entonces éstos nacional-bolcheviques serían protorevolucionarios, pero no revolucionarios como tal. Serían protorevolucionarios en tanto que defenderían, efectivamente, el interés objetivo de la clase trabajadora, del proletariado, pero no habrían llegado a dicho análisis por un buen método, sino que habrían llegado a este por casualidad, no por causalidad. Kantianamente, si se me permite la jerga filosófica, se les puede denominar revolucionarios, dado que tienen la voluntad de la revolución y hacen la praxis de la revolución, aunque no por una razón adecuada, no mediante el análisis correcto, por ello es extremadamente importante no ser nacional-bolchevique, porque en este caso en concreto harían lo correcto por motivos incorrectos.
Así pues, en resumen, los nacional-bolcheviques son la retaguardia del proletariado, y se les puede diferenciar e identificar por ello; defienden, por ejemplo, imperios (en el sentido leninista de la expresión), la patria cuando esta es imperialista, la reacción en cuanto a gente LGBT (que viven las problemáticas al no ser modelos directamente compatibles52 con el modelo de reproducción familiar existente), un completo rechazo por el movimiento feminista (que viven las problemáticas derivadas del sistema capitalista y su desarrollo de la familia)… Todo ello se encuentra, por poner un ejemplo simple pero, a la vez, contemporáneo, en Santiago Armesilla.
1.2.2.2.3.3. La contrahegemonía revolucionaria.
[owo]
1.2.3. La hegemonía proletaria.
1.2.4. La muerte, la abolición, la superación de la Hegemonía.
[La supresión de las clases conllevará a la abolición positiva de la hegemonía, a la eliminación de las condiciones que la hacen necesaria. Expresión hegemónica proletaria; busca la paulatina destrucción de las condiciones que permiten las antiguas estructuras y relaciones sociales para liberarse de todas ellas, dejando entonces al humano en libertad y autorealización social positiva.]
1.2.4.1. El problema del planteamiento anarquista.
[Cuando se necesita la hegemonía (el estado, las estructuras de organización para la lucha violenta) proletaria para combatir la burguesía no la crean.]
1.3. Expresiones Hegemónicas.53
Una vez tratada la definición de hegemonía, su construcción, su primera aparición y su futura abolición (en el sentido marxista del término, claro está), debemos centrarnos por un momento en el presente más
A. Expresión General de la Hegemonía.
[La hegemonía impuesta a todas las clases, conscientes de esta condición o no, y la expresión con la que nos encontramos en nuestro día a día de este constante condicionamiento.]
B. Expresión Particular de la Hegemonía.
[Dónde, quién y qué clases pueden expresar la Hegemonía.]
C. La relación dialéctica y de identidad entre las Expresiones de la Hegemonía existentes.
[El general imprime la norma social al particular y el particular crea, en el conjunto de particulares, el individual. Relación dialéctica, <doble y opuesta>, mutua, retroalimentada. Sin particular no hay general, sin general no hay particular. El general se expresa en el particular, el particular se expresa en el general. Aparente sinsentido.]
1.4. La contradicción existente.
[La clase revolucionaria y la clase reaccionaria, con sus respectivas ideologías, entran en conflicto primeramente económico, pero no solamente. La dominante crea una hegemonía, adormece parte o toda la clase revolucionaria, y esta se encuentra en la labor de deshacerse de la interesada hegemonía dominante para crear una nueva más “verdadera”, más plena, más revolucionaria. Cuanto revolucionaria sea es determinado por lo revolucionaria que es la clase misma que se revoluciona.]
- La división aquí usada es mencionada por Gramsci en La preparación ideológica de la masa (1925), disponible en español en: https://www.marxists.org/espanol/gramsci/mayo1925.htm (disponible a día 5 de Octubre de 2019). ↩︎
- Exceptuando su escrito El Estado y el Socialismo (1919, disponible aquí en español: https://www.marxists.org/espanol/gramsci/estsoc.htm (disponible a día 20 de Septiembre de 2019)) y el ya citado La necesidad de una preparación ideológica de la masa (1925, disponible aquí en español: https://www.marxists.org/espanol/gramsci/mayo1925.htm (disponible a día 5 de Octubre de 2019)), lecturas que recomiendo enormemente para quien ya tenga una formación básica en Marxismo-Leninismo. ↩︎
- Hago extremado énfasis en el hecho de que se tiene que aparentar legitimidad. El sistema, para reproducirse sin dificultad, debe batallar para hacer creer a quien vive en este que es el único posible y que lo que está fuera de su control es la propia barbarie, la muerte de lo humano. Por ello es comúnmente creído que lo que hacen los comunistas es inhumano. ↩︎
- Extraído del Prólogo y Epílogo a la Edición Francesa de El Capital el año 1875. ↩︎
- Al hablar de pensamiento burgués hegemónico, puede aparentar que digo que todo él es homogéneo, y eso no puede estar más lejos de la realidad. En esta obra expresaré en la medida de lo posible la diversidad de forma y contenido que existe dentro de esta hegemonía, que sirve al mismo propósito pero con medidas y expresiones que pueden parecer diferentes e incluso contradictorias fundamentalmente, siendo esto lo más lejano a la realidad como se expresa posteriormente. ↩︎
- Esto es una clara referencia a lo que es la Carta a Arnold Ruge de Marx del año 1843, disponible en español en: https://www.marxists.org/espanol/m-e/cartas/m09-43.htm (disponible a día 5 de Octubre de 2019). ↩︎
- Ahora entiendo a Hegel no de una forma tan mecánica. [Ro, 3 de Marzo de 2020] ↩︎
- Esta es una clara referencia al “asalto al cielo” que Lenin dice (en el capítulo tercero de El Estado y la Revolución, 1917, disponible en: https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/estyrev/hoja4.htm, disponible a día 5 de Octubre de 2019) que Marx clamaba en La Guerra Civil en Francia (1871, disponible en: https://marxists.org/espanol/m-e/1870s/gcfran/index.htm, disponible a día 5 de Octubre de 2019) (la verdad, no he encontrado esa cita). ↩︎
- Con esto me refiero al siguiente mito: Ícaro apuntó al sol, no escuchó a su padre, sus alas dejaron de poder usarse (pues la cera se había derretido y las plumas se habían desligado de él), cayó y, finalmente, murió, mientras que Dédalo apuntó a volar para salir del laberinto donde les habían encerrado para luego volver a la Tierra, donde vivió el tiempo que le quedaba y murió.
Ícaro apuntó más allá de lo existente, apuntó al Sol, pero murió en el intento de volar hacia allá, mientras que Dédalo siempre apuntó a volver a lo existente, a la Tierra, y vivió sin Ícaro por los años que pasaron. Debemos tomar la valentía, la osadía y el deseo de Ícaro (que era joven) y el método, la técnica y el ingenio de Dédalo (que era arquitecto) para hacer de nuestro objetivo algo tangible.
Sin duda, una enseñanza que podemos tomar de este mito en concreto. ↩︎ - Sobre qué actividades o situaciones son por sí mismas legítimas, mi respuesta es clara y contundente: ninguna. Nada nace ya siendo lo total, nada nace siendo legítimo o con derecho a existencia y reproducción; esta legitimidad y este derecho se construye. De no ser así, habría alguna ley ajena al humano que lo limite, siendo esta concepción antidialéctica.
Cabe añadir que, al igual que se construye la legitimidad, también se puede destruir. ↩︎ - Por cierto, este diálogo no lo he encontrado disponible entero en internet. Aún así, están todas las obras completas de Galileo Galilei disponibles en físico (en el CRAI de la Universitat de Barcelona por ejemplo) y en español, por lo que si alguien quiere leerlas, lo tiene bastante fácilmente. No requiere de extensos conocimientos de filosofía natural aristotélica (Galileo mismo (Salvati) ya te la explica en el diálogo propiamente, al principio de la primera jornada, y eso es porque Galileo tiene ya un extensísimo conocimiento sobre filosofía natural aristotélico-ptolemáica, la cual era en su entonces la canónica y reproducida por la institución eclesiástica; de la misma forma, Marx conocía de forma extremadamente extensa la economía política de fisiócratas tales como Adam Smith o Ricardo), así que es una lectura muy recomendable aunque se haga extraño y ajeno el cómo se expresan los personajes. Por cierto, como pequeño apunte, hay tres personajes en el diálogo, Simplicio, Salvati y Sagredo; se supone que el vulgo, la gente a la que va dirigida la obra (y a la cual Galileo quiere enseñar sobre Copernicanismo), se tiene que identificar con Sagredo que es un poco conocedor de aristotelismo, pero dado que no vivimos en el mismo momento histórico que Galileo eso resulta casi imposible dado que el copernicanismo está ya plenamente asentado en la sociedad actual. Aún así, es extremadamente enriquecedor leer esta obra, y lo recomiendo encarecidamente. ↩︎
- No está disponible la magnífica obra de Lenin Imperialismo: Fase Superior del Capitalismo en español en el MIA. Aún así, creo conveniente aportar varias citas para hablar sobre ello, por lo que una traducción mía será necesaria. “Half a century ago, when Marx was writing Capital, free competition appeared to the overwhelming majority of economists to be a “natural law”. Official science tried, by a conspiracy of silence, to kill the works of Marx, who by a theoretical and historical analysis of capitalism had proved that free competition gives rise to the concentration of production, which, in turn, at a certain stage of development, leads to monopoly. Today, monopoly has become a fact.” que se traduce en “Hace medio siglo, cuando Marx estaba escribiendo El Capital, el libre mercado aparecía en la mayoría de los economistas como una “ley natural”. La ciencia oficial intentó, mediante el silencio, matar las obras de Marx, que había desarrollado un análisis teórico e histórico del capitalismo que probaba que el libre mercado conllevaba a la concentración [progresiva/gradual] de la producción, la cual, al llegar a un punto del desarrollo [cuantitativo, como diría Engels], llevaba al monopolio. Hoy el monopolio es un hecho”. La traducción es mía, lo cual puede conllevar que tenga algunos errores gramaticales o de forma. Aún así, más o menos se entiende lo expuesto. El texto original está disponible aquí: https://www.marxists.org/archive/lenin/works/1916/imp-hsc/ch01.htm (disponible a día 20 de Septiembre de 2019). ↩︎
- Krupskaya tiene un buen escrito sobre esto, aunque está en inglés. Aún así, lo aporto para el que lo quiera leer, y lo recomiendo enormemente dado que es sin duda necesario para estudiarlos. How Lenin studied Marx, en inglés, disponible aquí: https://www.marxists.org/archive/krupskaya/works/howleninstudiedmarx.htm#_edn1 (disponible a día 20 de Septiembre de 2019). ↩︎
- Cuando digo “sin problemas” me refiero a que los trabajadores que hayan consumido y aceptado como verdadera la hegemonía burguesa no traerán problemáticas económicas para este, pues no pondrán en duda su legitimidad ni se unirán en pro de luchar principalmente (pero no únicamente) por sus intereses económicos inmediatos. Con la primera duda sobre su legitimidad, con la progresiva unión de los trabajadores en sindicatos y, posteriormente, en partidos que choquen con lo existente, entonces sí que empezará la batalla consciente. ↩︎
- Este paréntesis es extremadamente importante para recalcar que la lucha no es solamente económica. Pensar que la lucha solamente es económica no es realista, pues hay muchos más factores más allá de la economía, y pensar que el único determinante sea la economía es una falta de visión general que puede desencadenar en economicismo, uno de los grandes males con los que nos encontramos en la actualidad y que debe ser combatido de pies a cabeza. ↩︎
- Al hablar de discurso oficial me refiero, sobretodo, a los medios oficiales del estado, cuyas posiciones son comúnmente luego adoptadas por quien defiende un partido o defiende una acción/posición de un partido o un individuo político. ↩︎
- No estoy afirmando que estos sean plenamente originales o nada nuevo; no es de extrañar que ya en medios del Siglo XIX algunos ideólogos con tendencias idealistas defendieron que las atrocidades que ocurrían en los barrios obreros y en las fábricas se solucionarían al volver a un estado aún más embrionario del capitalismo, donde el libre mercado volviera a ser de competencia entre pequeños capitalistas. Su error de análisis, resumidamente, está en no analizar la tendencia del propio capital, sino en resumir su crítica a “antes estábamos mejor”. De haber buscado una explicación científica a la situación en la que se encontraron (y de no haber errado en su análisis) habrían concluída con una respuesta similar a la dada en Das Kapital, de Marx. ↩︎
- Este ejemplo concreto es uno fácil de ver, sobretodo en la sociedad burguesa democrática. No obstante, otro ejemplo de la hegemonía podría ser la actual (finales de 2019) lucha de los sectores de la pequeña burguesía para aplacar la problemática climática. Los gretistas (quienes siguen y defienden las acciones ecologistas hechas por la activista Gretha Thunberg) y los negacionistas (quienes niegan la existencia del cambio climática) parecen luchar con planteamientos completamente opuestos, pero en ambos casos se ha aceptado que después de esta lucha ideológica se seguirá con el modelo capitalista de producción, aunque con más control o igual que hasta ahora (y parece que la pequeña burguesía gretista ganará esta lucha, lo cual nos llevará en los próximos años a un modelo económico más regulador (keynesiano) en cuanto al residuo derivado de la producción). Que quede claro que gane el que gane, seguiremos reproduciendo lo existente, aunque uno esté pintado de verde, rosa o amarillo. La substancia del sistema, lo que subyace, seguirá igual. ↩︎
- Otras preguntas pertinentes aquí serían ¿qué podemos hacer para que esto ya no sea supuesto? y ¿cómo vamos más allá?, a las cuales la respuesta es evidente: la lucha organizada del proletariado por la destrucción del estado, la economía y la ideología burguesa y la construcción de la dictadura del proletariado en todos los aspectos, política, económico e ideológicamente. ↩︎
- Ya habla de ello el teórico neoliberal Francis Fukuyama en su famosa obra El Fin de la Historia y el Último Hombre. Está disponible en inglés aquí: https://archive.org/details/TheEndOfHistoryAndTheLastMan (disponible a día 26 de Septiembre de 2019). ↩︎
- Se ha atacado muchas veces al marxismo porque “la sociedad no se puede dividir simplemente en dos clases”, lo cual no es incorrecto; la sociedad no es fácil, simple, ni tiene dos clases, y es que el marxismo nunca ha defendido que solo existan dos clases. La negación de la existencia de la pequeña burguesía se la dejamos a los necios; lo que hacemos es analizar la sociedad y ver qué pasa en esta. ¿Por qué un pequeño burgués, que es propietario (en pequeña medida), debe trabajar él también para asegurar su supervivencia? ¿Por qué hay una constante proletarización de las clases subalternas? Estas son preguntas que también nos hacemos y las cuales estudiamos extensamente. ↩︎
- Con esto quería hacer énfasis en que, en situaciones concretas, puede ser útil estratégicamente el apoyar los movimientos de izquierdas en algunos casos, aunque se debe hacer un estudio muy concreto al respecto. [Ro, 3 de Marzo] ↩︎
- Siendo toda la tribu un ingroup, una entidad que es delimitada como unidad y no como otrez/ajenidad (otherness), donde todas las personas que integraban la tribu poseían hasta cierto punto cierto control sobre los medios de producción de la vida material inmediata, a la vez que también tenían control sobre la distribución y el consumo (y la reproducción, claro está, de este modo de vida). Solamente personas ajenas a la tribu eran rechazadas para la gestión de la propiedad tribal, estos eran la otrez, la entidad ajena con la cual se podía comerciar, siendo una primera expresión de comercio. Generalmente, si no me equivoco, dentro de la misma tribu no existía el intercambio de productos o mercancías, sino que existía la distribución y solamente esta, que era el paso intermedio entre la producción y el consumo/reproducción (Pr-Di-Co(Re); PRODUCCIÓN – DISTRIBUCIÓN – CONSUMO (REPRODUCCIÓN)). [Se trata más extensamente del ciclo dialéctico de la producción y la reproducción en Elementos Fundamentales para la Crítica de la Economía Política, sobretodo para tratar la contradicción entre distribución y cambio como elementos del ciclo Pr-Di/Ca-Co(Re) existente en la economía capitalista; si se quiere leer o consultar, está disponible en inglés en: https://www.marxists.org/archive/marx/works/1857/grundrisse/ch01.htm, disponible a día de 20 de Septiembre de 2019, apartado segundo “The General Relation of Production to Distribution, Exchange, Consumption”. Tengo pensado en el futuro adaptar la obra en Español a un formato que no sea excesivamente difícil de leer, pero en el momento de redactar esta nota de pie de página no va a ser una posibilidad inmediata.]
Sobre esto mismo Marx habla brevemente en el Capítulo 12 de El Capital, nombrado “División del trabajo y manufactura”, en el Apartado cuarto “División del trabajo en la manufactura y división del trabajo dentro de la sociedad”, página 428 si no me equivoco, donde dice: “[…] el intercambio de productos surge en los puntos en que diversas familias, tribus, entidades comunitarias entran en contacto, puesto que en los albores de la civilización no son personas particulares, sino las familias, tribus, etc., las que se enfrentan de manera autónoma. Diversas entidades comunitarias encuentran distintos medios de producción y diferentes medios de subsistencia en su entorno natural. Difieren, por consiguiente, su modo de producción, modo de vida y productos. Es esta diversidad, de origen natural, la que en el contacto de las entidades comunitarias genera el intercambio de los productos respectivos y, por ende, la transformación paulatina de esos productos en mercancías. El intercambio no crea la diferencia entre las esferas de producción, sino que relaciona entre sí las esferas distintas y las transforma de esa suerte en ramos, más o menos interdependientes, de una producción social global.[…]”. ↩︎ - Aunque hable en tercera persona, no soy yo alguien ajeno a la sociedad, sino que me veo obligado como cualquiera a seguir sus lógicas de reproducción. Quiero que quede claro. ↩︎
- Al referirme a hegemonía necesaria más específicamente me refiero a que, en general, las hegemonías de cada estadio tenían unas relaciones productivas que defender y acentuar, aunque podían variar de lugar en lugar en ciertos aspectos. No hay dos hegemonías concretamente iguales, pero sí en forma. ↩︎
- Podemos señalar que esto es algo dialéctico. Una misma clase pasa por todos los momentos de la dialéctica; el momento positivo, donde busca su autorealización; el momento negativo, donde busca su reproducción; el momento sintetizador, donde muere y deja de buscar. ↩︎
- La clase proletaria, al alzarse en el poder al revolucionarse para sí, debe también establecer su dominación económica y política a nivel nacional o estatal (puede darse el caso de que, por ejemplo, dos países adjuntos, decidan unificarse bajo el mismo estado, respetando claro está las diferencias nacionales y federales entre territorios distintos), esto es, debe entrar en su fase de defensa, en su modo parcialmente reaccionario, el cual es distinto de la reacción burguesa no en forma, sino en concreción; la burguesa se torna reaccionaria dado que no es la clase que se puede independizar, mientras que el proletario puede volverse (al establecer su estado) reaccionario en cuanto que va a defender su interés no solo a nivel estatal. La reacción burguesa es, entonces, reacción reaccionaria y la proletaria es una reacción revolucionaria, expuesto de forma primigenia.
El problema del planteamiento revolucionario anarquista, en resumidas cuentas, reside en que estos no crean una hegemonía cuando esta aún es necesaria. Esto se tratará más posteriormente en el apartado 1.2.3.1. El problema del planteamiento anarquista. ↩︎ - Puede llegar a suceder que una clase defienda casualmente sus intereses sin que esta sepa que estos lo son o qué clase es ella misma. No obstante, solo cuando esta clase sepa cuál es y qué interés tiene, entonces defenderá sin lugar a dudas de forma causal y no casual sus intereses. ↩︎
- Con esto, aunque no haya quedado extremadamente explícito, me refiero a los colectivos oprimidos y potencialmente revolucionarios; a los grupos de gente trans, los cuales son excluidos laboralmente día sí y día también, que tienen un porcentaje de suicidios que, aunque no sea una valoración que me encante, me parece, personal y políticamente, desolador; a los grupos de gente homosexual, bisexual o asexual, los cuales en muchas ocasiones se ven obligados a reproducir roles familiares que no les son representativos para ellos, con especial énfasis a los asexuales (grupo en el que me incluyo), a quienes son en muchos casos recetados unas violaciones correctivas que no dan más que traumas y que en absoluto sirven para arreglar ningún problema, ¡dado que supuesto problema no existe! ¡No se va a solucionar algo que ya va como debe!; también me refiero a la gente racializada, los cuales ya se radicalizaron mucho antes de que tan siquiera yo naciera, en el Siglo XX, e hicieron una labor revolucionaria extremadamente importante, aunque no consiguieran la liberación total que buscaban (dado que no siguieron con su actividad)… ↩︎
- Aquí hay una anotación que voy a reproducir.
El término «Stamm», que se traduce en «La Ideología Alemana» por «tribu», tenía en la ciencia de los años 40 del siglo XIX un significado más amplio que en la actualidad. Implicaba conjunto de personas que procedían de un mismo antecesor y abarcaba los conceptos modernos de «gens» y «tribu». La definición exacta y la distinción de estos conceptos se dio por primera vez en el libro de L. Morgan «La sociedad antigua» (1877). Al sintetizar los resultados de las investigaciones de Morgan, Engels desplegó en todos los aspectos el contenido de los conceptos «gens» y «tribu» en su obra «El origen de la familia, la propiedad privada y el Estado» (1884) (véase la presente edición, t. 3). [Nota de la Editorial] ↩︎ - Texto de La Ideología Alemana, de Marx y Engels, 1845 y 1846. Este pequeño párrafo ha sido extraído de la edición disponible en https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/feuerbach/1.htm (a día de 9 de Septiembre de 2019). Las anotaciones como (!) son escritas por mí. ↩︎
- Texto de La Ideología Alemana, de Marx y Engels, 1845 y 1846. Este pequeño párrafo ha sido extraído de la edición disponible en https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/feuerbach/1.htm (a día de 9 de Septiembre de 2019). Las anotaciones como (!) son escritas por mí. ↩︎
- La ley agraria de los tribunos populares romanos Licinio y Sexto, adoptada en el año 367 a. de n. e., prohibía a los ciudadanos romanos poseer más de 500 yugadas (unas 125 ha) de tierra de fondo público (ager publicus). [Nota de la Editorial] ↩︎
- Texto de La Ideología Alemana, de Marx y Engels, 1845 y 1846. Este pequeño párrafo ha sido extraído de la edición disponible en https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/feuerbach/1.htm (a día de 9 de Septiembre de 2019). Las anotaciones como (!) son escritas por mí. ↩︎
- Originalmente aquí ponía “par”, lo cual he corregido por por. ↩︎
- Texto de La Ideología Alemana, de Marx y Engels, 1845 y 1846. Este pequeño párrafo ha sido extraído de la edición disponible en https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/feuerbach/1.htm (a día de 9 de Septiembre de 2019). Las anotaciones como (!) son escritas por mí. ↩︎
- Dada la escasez de población, pues no llegó a ser una necesidad de la hegemonía de las clases dominantes en las polis; para producir lo necesario para la reproducción de las clases dominantes cada vez requerían de más gente, y en vez de promover hegemónicamente el crecimiento exponencial local, dado que no tenían dicha posibilidad (los medios de producción no se habían desarrollado suficientemente), empezaron la expansión en cantidad de ciudades dominadas y no en calidad productiva. ↩︎
- La esclavitud, aún así, no fue eliminada bajo el feudalismo. Y, parece, nunca será totalmente eliminada bajo el capitalismo. ↩︎
- Texto de La Ideología Alemana, de Marx y Engels, 1845 y 1846. Este pequeño párrafo ha sido extraído de la edición disponible en https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/feuerbach/1.htm (a día de 9 de Septiembre de 2019). Las anotaciones como (!) son escritas por mí. ↩︎
- Texto de La Ideología Alemana, de Marx y Engels, 1845 y 1846. Este pequeño párrafo ha sido extraído de la edición disponible en https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/feuerbach/1.htm (a día de 9 de Septiembre de 2019). Las anotaciones como (!) son escritas por mí. ↩︎
- Las discusiones hegemonizadas no se reducen a esta, ni mucho menos. Otros posibles ejemplos son la cuestión nacional, la cuestión femenina, la cuestión de los migrantes… Todas las luchas ideológicas sirven para tapar las problemáticas del Capital y sus contradicciones. ↩︎
- Espiritual no en cuanto a lo místico, sino a lo que personalmente sentimos. ↩︎
- Sobre esto mismo A. Kollontai en Los fundamentos sociales de la cuestión femenina (1907) nos explica, previendo un punto futuro sobre la expresión particular de la hegemonía, siendo esta personalizada en las personas, lo siguiente. “allí donde acaba la esclavitud familiar oficial, legalizada, empieza la llamada ‘opinión pública’ a ejercer sus derechos sobre la mujer. Esta opinión pública es creada y mantenida por la burguesía con el fin de proteger la ‘institución sagrada de la propiedad’. Sirve para reafirmar una hipócrita ‘doble moral’. La sociedad burguesa encierra a la mujer en un intolerable cepo económico, pagándole un salario ridículo por su trabajo. La mujer se ve privada del derecho que posee todo ciudadano de alzar su voz para defender sus intereses pisoteados, y tiene la inmensa bondad de ofrecerle esta alternativa: o bien el yugo conyugal, o bien las asfixias de la prostitución, abiertamente menospreciada y condenada, pero secretamente apoyada y sostenida.”. ↩︎
- Sobre esto mismo A. Kollontai en Las relaciones sexuales y la lucha de clases (1911) tiene unas palabras realmente ilustrativas. “Aún vivimos y pensamos bajo el funesto signo de un inevitable aislamiento espiritual. La terrible soledad que cada persona siente en las inmensas ciudades populosas, en las ciudades modernas, tan bulliciosas y tentadoras; la soledad, que no disipa la compañía de amigos y compañeros, es la que empuja a las personas a buscar, con avidez malsana, a su ilusoria “alma gemela” en un ser del sexo contrario, puesto que sólo el amor posee el mágico poder de ahuyentar, aunque sólo sea momentáneamente, las tinieblas de la soledad.
En ninguna otra época de la historia ha sentido la gente con tanta intensidad como en la nuestra la soledad espiritual. No podría ser de otra manera. La noche es mucho más impenetrable cuando a lo lejos vemos brillar una luz.”.
¡Y de esto hace 100 años! ¡Si entonces ya había soledad no me quiero imaginar cuánto ha crecido esta en los corazones de la gente! ↩︎ - De ahora en adelante me referiré a ella como hegemonía derechista. Aún así, no por usar orientativamente la clásica (y ya absurda) división entre izquierda y derecha defiendo que sea una división útil en análisis político. ↩︎
- Esto es aplicable a la gente que vivía en México o en América Latina en general y que se fue a Estados Unidos de América para poder vivir su sueño americano (o una vida bienestante tan siquiera), o a la gente que huye de las guerras de su país para encontrar paz en otros… Hay mil y una razones y casos históricos que podríamos analizar y detallar, pero aquí no nos centraremos en esto dado que no es el objetivo de esta investigación. ↩︎
- Sobre esto quiero expandirme un poco en el caso de los Migrantes que viajan e intentan entrar a Estados Unidos de América, para poner un ejemplo reciente y claro. Los migrantes (los cuales son, en una enorme medida, según tengo entendido, mexicanos) son detenidos en la frontera al pasar y son puestos en centros de detención de migrantes, los cuales no tienen ni lo más básico para la vida humana en muchísimos casos (Hungry, Scared and Sick: Inside the Migrant Detention Center in Clint, Texas, por The New York Times https://www.nytimes.com/interactive/2019/07/06/us/migrants-border-patrol-clint.html, 9 de Julio de 2019, disponible a día 17 de Octubre de 2019; Management Alert – DHS Needs to Address Dangerous Overcrowding and Prolonged Detention of Children and Adults in the Rio Grande Valley (Redacted), por la Oficina de Inspección General, https://www.oig.dhs.gov/sites/default/files/assets/2019-07/OIG-19-51-Jul19_.pdf, 2 de Julio de 2019, disponible a día 17 de Octubre de 2019), los cuales no han sido casi ni supervisados (Federal judge orders prompt mediation to determine if detention facilities and child migrants are safe, por la CNN, https://edition.cnn.com/2019/06/30/us/child-migrant-detention-center-doctors-federal-judge/index.html, 2 de Julio de 2019, disponible a día 17 de Octubre de 2019). Quienes se embarcan en estos viajes son familias normales y corrientes (The Stories of Migrants Risking Everything for a Better Life, por Time, https://time.com/longform/migrants/, 24 de Enero de 2019, disponible a día 17 de Octubre de 2019), y parece que los Estados Unidos de América bajo la administración de Trump no va a facilitar nada, sino que va a seguir aguantando la situación, alargándola, e incluso acentuándola, creando aún más centros de detención de migrantes (Despite Opposition, ICE Looks to Open New Immigration Detention Facilities in California, por Time, https://time.com/5591487/immigration-ice-california/, 19 de Mayo de 2019, disponible a día 17 de Octubre de 2019). Esta solo es una pequeña muestra de lo que está, al momento de escribir esto, sucediendo. ↩︎
- O sea, han aplicado las enseñanzas del joven Marx que ya estaba madurando, la última Tesis sobre Feuerbach, la tesis revolucionaria: “Los filósofos no han hecho más que interpretar de diversos modos el mundo, pero de lo que se trata es de transformarlo.” Están todas disponibles en español aquí (https://www.marxists.org/espanol/m-e/1840s/45-feuer.htm, disponible a día de 20 de Septiembre de 2019), y su lectura es extremadamente enriquecedora, aunque esquelética dado que son solo unos pocos apuntes marginales que encontró Engels cuando ordenaba los manuscritos de Marx que heredó.
Cabe añadir que he modificado la cita. Originalmente ponía “modo”, pero interpreto que realmente se referían a modos. ↩︎ - Esto es dado que, al menos según tengo entendido, la organización del proletariado consciente debe, en base al marxismo-leninismo, ser en partido; las acciones de los comunistas individuales y sin partido son puntuales, y sus acciones incoherentes de buscarse un resultado duradero, el cual solo puede asumirse al revolucionarse el proletariado. Se supone que en todos los países hay un partido comunista realmente revolucionario al que unirse, aunque puede suceder que no sea este el caso, en cuya situación deberá el comunista individual (y siempre que no ponga en excesivo peligro su integridad física, o sea, que su actividad sea legal) intentar organizarse en primera instancia a nivel local y radicalizar a sus contactos más cercanos.
Queremos la revolución, pero no puede haber revolución sin partido revolucionario ni sin comunistas con intención de crear el partido revolucionario. ↩︎ - Personalmente, encuentro que una buena forma de discernir al partido realmente revolucionario es ir y leer a los partidos comunistas de otros países. Si un partido comunista, por ejemplo, francés, resulta ser revolucionario (con su ideología clara, los funcionamientos internos del partido van perfectamente…) dados sus logros y varios camaradas (o sin ellos) lo creen así, y tiene buenas relaciones con el partido que tienes en tu estado, yo intentaría en todo caso entrar en el partido comunista estatal y lo analizaría con mis propios ojos.
Esto puede tener una dificultad no anotada: “¿cómo saber que un partido comunista de otro país es revolucionario si no sé cuál es revolucionario ni donde yo vivo?”, a lo que debo responder de que certeza encontraremos alguna ocasionalmente, pues surgen en la vida substancial diariamente, pero usualmente desconocemos su razón, por lo que una forma práctica y un poco frustrante de llegar a ello es: mediante prueba y error. Una pequeña guía para evitar indeseables sería: evitar nostálgicos (que, por ejemplo, pongan la cara de Stalin en sus carteles electorales), evitar cultistas (que veneren únicamente a su secretario general), evitar quien se incluye en toda lucha de conciencia inmediata (que, aunque es la primera forma de conciencia, ir inmediatamente a aumentar la conciencia inmediata puede ser una muestra de que la supuesta conciencia del actuador también es inmediata).
En mi caso concreto, en Marzo de 2019 (después de la escisión de dicho partido y de su renombramiento) empecé a entrar en la juventud del nuevo PCTE (antiguo PCPE, Partido Comunista de los Pueblos de España), Partido Comunista de los Trabajadores de España, la cual es el CJC, Colectivo de Jóvenes Comunistas, para ver con mis propios ojos de si este es el partido en el cual quiero trabajar como comunista de hecho y no de palabra. Por ahora estoy muy contento con la elección, pues allí he hecho muy buenos camaradas que en la actualidad (Octubre de 2019) aprecio un montón. Además, estamos incidiendo en las masas de una forma bastante buena y organizada. Quiero añadir que, encima, soy Responsable de Agitación y Propaganda del colectivo en el que estoy. ↩︎ - No lamento las escisiones y el hecho de que los comunistas estemos divididos, dado que en muchos casos los que se denominan comunistas lo son, pero de palabra solamente. La cuestión está en encontrar al partido que es revolucionario y trabajar con, en y para él. ↩︎
- Cuando digo que no son directamente compatibles me refiero sencillamente al hecho de que pueden, y si se da el suficiente tiempo para ello va a suceder, llegar a entrar como una parte de la hegemonía burguesa. Esta puede absorber cualquier reivindicación contrahegemónica que no sea revolucionaria. Puede llegar a existir un capitalismo LGBT-friendly, y ello no debe hacer que dejemos su lucha de lado. Aunque pueda ser absorbido, aún no lo ha sido, lo cual nos da la posibilidad de agitar las masas por las opresiones concretas que tienen y, a la vez, darles perspectivas de las opresiones generales que se sufren, llevándoles así al camino de la lucha revolucionaria. ↩︎
- Para este apartado usaré mucho los apuntes de Lenin Sobre la cuestión dialéctica, disponibles en español en: https://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1910s/1915dial.htm (disponible a día 20 de Septiembre de 2019). ↩︎
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