Introducció
Aquest comentari i crítica va ser redactada l’agost i setembre de 2019, fruit del vídeo de Libertad y lo que surja titulat «Refutando la Teoría del Valor de KARL MARX de EL CAPITAL – CCP 94»1. El vídeo, he de dir, és una pena de malentès, però en línea amb els problemes de comprensió conceptual i lectora usuals en aquest subjecte, que roman molt per sota de l’habitual.
Per sort, el vídeo no arrastra pràcticament persones que el vegin noves, com es pot veure en que els últims 10 comentaris neixen a 1 any entre cadascun, i la majoria són anomenant-lo simplement imbècil, de forma tècnica i conceptualment correcte.
[Introducción al contenido; desde el 0:25 hasta el 0:55]
Primero de todo, Libertad aquí nos dice que:
“Mucho daño ha hecho ya el economista este, Karl Marx, a lo largo de la historia, ya que ha justificado cualquier atrocidad y cualquier intervención del estado por nuestro bien.”
Ni Marx ni la teoría marxista justifica a ningún estado en ninguna acción, solo lo explica como expresión de algo que no es el propio estado dado que todo está relacionado a ojos de los marxistas. Engels expresa la naturaleza del Estado desde la concepción marxista así en El Origen de la Familia, la Propiedad Privada y el Estado (1884):
“Como el Estado nació de la necesidad de refrenar los antagonismos de clase, y como, al mismo tiempo, nació en medio del conflicto de esas clases, es, por regla general, el Estado de la clase más poderosa, de la clase económicamente dominante, que, con ayuda de él, se convierte también en la clase políticamente dominante, adquiriendo con ello nuevos medios para la represión y la explotación de la clase oprimida.”
Así pues, es falso que se justifique la represión e intervención del estado en todas sus expresiones en Marx o en la teoría marxista. Solamente se explica este, naciendo del conflicto de clases como algo natural y necesario para que las clases dominantes sigan en sus posiciones. Sus acciones defienden las clases que lo usan, las clases dominantes; si eres burgués y vives en un estado capitalista, está en su interés mantener a la burguesía en su dominación económica (subyugando a la clase trabajadora al trabajo asalariado) y política/ideológica (estado defendiendo las relaciones económicas existentes, hegemonía liberal en cuanto a las ideas transmitidas por los medios oficiales). Si eres trabajador, el estado burgués atentará entonces contra ti y contra toda tu clase, aunque tú y/o esta no lo sepa. Vuestros intereses son opuestos dado que lo que gana una clase es lo que pierde la otra; por ejemplo, si el salario del trabajador aumenta, estando todo lo demás igual, en condiciones normales y estando en estabilidad completa, equivale a que el beneficio del capitalista va a disminuir; en la unidad de la sociedad existen polos opuestos, aquí se encuentra la naturaleza dialéctica la teoría marxista. Esto es lo que expone la teoría marxista del estado, siendo entonces falsa tu afirmación sobre que Marx justifica las acciones represoras de los estados; solo estudia el interés que generan las acciones que hacen, entre tantas cosas.
Justo después, Libertad nos dice que:
“Constantemente intentó justificar la lucha de clases y el confrontamiento entre personas en vez de la libre cooperación.”
No nos confundamos con esta sofistería barata; Marx no justificó la lucha de clases, sino que expuso su existencia y su movimiento. Solamente mediante entender las leyes de su movimiento se puede ver hacia dónde va, y ese es el intensivo trabajo que tuvieron que hacer Marx y Engels, pues fueron los primeros en analizarlo en toda su extensión. A partir de ahí, mediante entender el conflicto de clases, se puede combatir en él de forma revolucionaria; aquí entra el desarrollo de Lenin. No obstante, no me voy a enfocar a explicarlo, pues no es la cuestión que nos concierne aquí.
[La crítica; desde 0:55 hasta el final del vídeo]
Empecemos, pues, a exponer lo que nos dice Libertad sobre la teoría de Marx y su obra y luego lo contrastaré con lo que dice Marx en El Capital.
“KM, en el tomo 1 de El Capital, en el primer capítulo, ya te explica lo que es el valor y lo que es el precio de las cosas, y lo explica de una manera un tanto curiosa. Para él, el valor de algo es algo objetivo, o sea, el valor está intrínsecamente en el material, y la gente… Pues es capaz de analizarlo tal cual y todo el mundo percibe de forma objetiva todos los valores del mundo. Por supuesto, las subjetividades no las tiene en cuenta jamás. Que todas las personas percibamos algo de forma diferente y que hagamos valoraciones subjetivas de ese algo porque no podemos ver intrínsecamente toda la conformación del material y del objeto y de todas las implicaciones que tiene absolutamente eso en todo y todas las posibilidades, pues no tiene en cuenta eso, simplemente analiza el objeto pues… de forma objetiva y que todo el mundo ya los precios de mercado, y los valores y todo eso ya sean completamente objetivos. Lo da por hecho, ¿vale? O sea, una racionalidad absoluta por parte de las personas.”
Ahora veamos qué nos cuenta Marx sobre nuestra capacidad de analizar el valor en las mercancías y, con ello, veremos qué tan hábil charlatán tenemos delante.
“[Los propietarios] Al equiparar entre sí en el cambio como valores sus productos heterogéneos, equiparan recíprocamente sus diversos trabajos como trabajo humano. No lo saben, pero lo hacen. El valor, en consecuencia, no lleva escrito en la frente lo que es. Por el contrario, transforma a todo producto del trabajo en un jeroglífico social. Más adelante los hombres procuran descifrar el sentido del jeroglífico, desentrañar el misterio de su propio producto social, ya que la determinación de los objetos para el uso como valores es producto social suyo a igual título que el lenguaje.”
En resumen, aunque pueda parecer que el valor objetivo nos deja a la vez analizarlo, nos lo encontramos como algo ajeno (una sustancia externa al yo), algo que no es immediatamente reconocible pues está fuera del propio yo, que no podemos analizar dado que no conocemos todo el proceso social que ha vivido hasta ser producido y cambiado. Así pues, no es que mediante la supuesta racionalidad total del ser humano obtengamos el conocimiento absoluto sobre el valor, sino que mediante el intento de “desentrañar el misterio de su propio producto social” nos podemos llegar a acercar.
Quiero recalcar que esta cita que he tomado es del primer capítulo de El Capital. Más específicamente, del subapartado llamado “El carácter fetichista de la mercancía y su secreto”. Parece que para hablar de la teoría marxista del valor y del primer capítulo de la obra magna de Marx ni se ha molestado en leerlo en su totalidad. Ya no pido tan siquiera que se lea todo el libro, que es largo y encuentro razonable que no lo haga, pero que al menos se lea el único capítulo del cual habla. A mí me gusta ver a alguien que habla habiendo leído sobre lo que habla (aunque no solo disfruto eso, claro está), y me entristece decir que este no es el caso. Sacar de contexto textos y atacarlos individualmente no es, en ningún momento, desmentir algo.
Pero bueno, volvamos al vídeo original, que hay mucho que comentar y este vídeo va a alargarse de sobremanera.
“Es decir, la cantidad de horas de un trabajador promedio para crear el producto ese de forma promedio. Es decir, si todos los trabajadores del mundo de un sector son 1000, y crean 1000 productos en una hora, cada producto de esos tendrá un valor asociado, un valor, de 1, de una unidad de tiempo, una unidad de tiempo que sería una hora, pero bueno, una unidad de tiempo, una unidad de trabajo que serían equivalentes.”
Sobre esto, quiero decir que no erra de sobremanera, pero sigue alejado de lo que Marx nos dice. Marx defiende que la economía capitalista no dice que cada uno de esos 1000 productos tiene un valor de 1 hora. Eso es atemporal y completamente rechazado por Marx y los marxistas. En todo caso, los marxistas defendemos que el capitalismo dice que esas mercancías (todas ellas iguales para el consumidor, por ejemplo, unos calcetines rosas de la misma marca e indistinguibles entre ellos) tienen el valor de 1 hora socialmente necesaria para su producción en un estadio de la ciencia, tecnología física y organizativa extremadamente limitado. Si se cambiase uno de los factores, el valor sería completamente diferente, ya sea para que se requiriera más tiempo producirla o menos tiempo; por ejemplo, supongamos que para producir una prenda de ropa se requieren 15 horas socialmente necesarias: si en ese momento se inventase una máquina que revolucionase la producción, o se desarrollara la división social del trabajo, o si apareciera una nueva costumbre social que acelerase la producción, en ese momento se requerirían menos horas socialmente necesarias para producir esta prenda de ropa.
Sigamos. Libertad dice que el dinero para Marx es lo siguiente.
“O también se pueden intercambiar por dinero, por dinero que representa ese valor.”
No obstante, esto es una importante malinterpretación que puede dar pie a muchísimos problemas. El dinero no representa el valor de las mercancías.
Veamos qué nos dice Marx.
“Como mediador en la circulación mercantil, el dinero asume la función de medio de circulación.”
“De la función del dinero como medio de circulación surge su figura monetaria.”
Sigamos con Libertad. Ahora nos va a poner un ejemplo que se supone que demostrará lo supuestamente estúpida que es la teoría marxista sobre el capitalismo, así que más vale que sea fantástico.
“Vamos a mantener esto aquí (señalando a la cita sobre el trabajo socialmente necesario) porque ahora viene lo bueno, ¿vale? Entonces, recordemos que el trabajo asociado de algo son las horas de trabajo socialmente necesarias para conseguir eso, de un trabajador promedio de ese sector. Entonces, vale… (Modo semikarateka) Supongamos. Un cajero del súper(mercado) trabaja durante 5 horas y consigue 5 unidades de dinero. ¿Vale? Entonces, imaginaos que esa persona necesita una intervención de neurocirugía para solucionar cualquier problema médico que tuviera. Entonces, si la operación necesita de cinco horas de trabajo socialmente necesarias por un neurocirujano con esas 5 horas que ha trabajado en el súper, según la teoría marxista de cómo funciona el capitalismo y todo esto, pues ya serían necesarias (se refiere realmente a suficientes, pues no es lo mismo) para cubrir las 5 horas de trabajo socialmente necesario de un neurocirujano promedio. Es decir, un cajero cobraría lo mismo que un neurocirujano de promedio. Sí, bueno, son horas socialmente necesarias, pero bueno, claro, si tú coges la plantilla de cajeros del súper y la promedias puedes obtener un individuo, un individuo promedio. Y también lo mismo con el neurocirujano. Entonces… (Toma mucho aire) Bueno, se va entendiendo por qué El Capital de Marx no tiene ningún sentido, ¿no? O sea, se deduce, literalmente, de sus premisas que, por lógica, todo el mundo en el capitalismo cobra lo mismo.”
La verdad, me acaba de facilitar mucho la faena. Con un ejemplo tan malo y falso no hace falta ir muy allá para destapar la tergiversación que hace de Marx y de la teoría marxista.
Veamos qué nos dice Marx.
“El carácter del trabajo medio simple varía, por cierto, según los diversos países y épocas culturales, pero está dado para una sociedad determinada. Se considera que el trabajo más complejo es igual sólo a trabajo simple potenciado o más bien multiplicado, de suerte que una pequeña cantidad de trabajo complejo equivale a una cantidad mayor de trabajo simple. La experiencia muestra que constantemente se opera esa reducción. Por más que una mercancía sea el producto del trabajo más complejo su valor la equipara al producto del trabajo simple y, por consiguiente, no representa más que determinada cantidad de trabajo simple. Las diversas proporciones en que los distintos tipos de trabajo son reducidos al trabajo simple como a su unidad de medida, se establecen a través de un proceso social que se desenvuelve a espaldas de los productores, y que por eso a éstos les parece resultado de la tradición. Para simplificar, en lo sucesivo consideraremos directamente toda clase de fuerza de trabajo como fuerza de trabajo simple, no ahorrándonos con ello más que la molestia de la reducción.”
¡Parece que es mucho pedir prestar atención a lo que se lee cuando ya llevas 12 páginas (según la web que uso de referencia para consultar El Capital)!
El que trabaja de cajero trabaja 5 horas socialmente necesarias para efectuar su trabajo plenamente, supongamos. Este trabajo no es muy complejo, no requiere de grandes conocimientos. Con saber interpretar y leer números y la lengua local, saber pulsar los botones de la máquina registradora y pasar las etiquetas de las mercancías nos vale ya. El cirujano es bastante más complejo, por no decir mucho; se requieren enormes conocimientos sobre anatomía humana, biología, precisión al usar los utensilios… Un sinfín de requerimientos para hacer el trabajo eficaz y eficientemente. Así pues, 5 horas socialmente necesarias del cirujano son, en resumen, más horas de fuerza de trabajo simple que las 5 horas socialmente necesarias del cajero.
Recordemos, señoras y señores; ¡12 páginas! ¡Desde el principio del libro, sin contar prólogos, hasta la cita que he usado son 12 páginas!
Sigamos con Libertad. Este nos dice que:
“Otra gente podrá decir que Marx simplemente hablaba de la valoración de los productos, es decir, un producto final y por lo tanto, un neurocirujano no crea ningún producto, entonces no podría aplicarse esto; un poco coja también la… la teoría, que solamente explica unos casos concretos de la multiplicidad de casos reales que hay en el mundo.”
Esto está extremadamente lejos de ser lo que dice Marx. Vayamos a ver una cita de bastante más adelante, en el Capítulo Décimocuarto, que es donde esto se trata brevemente.
“La producción capitalista no sólo es producción de mercancía; es, en esencia, producción de plusvalor. El obrero no produce para sí, sino para el capital. Por tanto, ya no basta con que produzca en general. Tiene que producir plusvalor. Sólo es productivo el trabajador que produce plusvalor para el capitalista o que sirve para la autovalorización del capital. Si se nos permite ofrecer un ejemplo al margen de la esfera de la producción material, digamos que un maestro de escuela, por ejemplo, es un trabajador productivo cuando, además de cultivar las cabezas infantiles, se mata trabajando para enriquecer al empresario. Que este último haya invertido su capital en una fábrica de enseñanza en vez de hacerlo en una fábrica de embutidos, no altera en nada la relación. El concepto de trabajador productivo, por ende, en modo alguno implica meramente una relación entre actividad y efecto útil, entre trabajador y producto del trabajo, sino además una relación de producción específicamente social, que pone en el trabajador la impronta de medio directo de valorización del capital.”
Sigamos.
“Luego hay otros marxistas que niegan rotundamente que Marx haya dicho esta correspondencia entre valor y valor de cambio y, por lo tanto, precio, ¿vale? Lo niegan, como no encaja, como no tiene ningún sentido y ellos quieren seguir teniendo esa justificación para su lucha social y todo eso, les viene bien que Marx haya dicho todas esas cosas, pero esta no porque… la esconde-la tapamos, ¿vale? En algo que se basa absolutamente toda la teoría de la explotación y absolutamente todo, en el pilar fundamental, pues lo escondemos. Algo muy sensato. Entonces, si negamos esta… Que exista cualquier correlación que relacione entre valor y precio, simplemente no se-no tiene sentido… nada. O sea, se destruye todo. Porque tenemos una valoración que se ha hecho de los productos y un valor, tenemos un cálculo, que se puede medir con horas de trabajo socialmente necesario, tenemos un número allí, y luego tenemos un precio. Un precio que Marx acaba diciendo pues que es por oferta y demanda, y bla bla bla, es decir, por valoraciones subjetivas de “quiero esto, no lo quiero, me compensa, no-” por juego de mercado que no tiene absolutamente nada que ver con lo anterior y por lo tanto, toda la teoría del valor objetivo se queda y no es capaz de trasladar ese valor objetivo al número real que sería el precio, el número que se puede ver y percibir, entonces no hay ninguna concordancia, por lo tanto toda la teoría objetiva queda atrás (¿¿¿atrás???), queda desligado totalmente del precio y no nos está indicando absolutamente nada.”
Y Marx defiende lo siguiente.
“Sin embargo, aunque los valores de las mercancías, que han de regular en última instancia sus precios en el mercado, se hallan determinados exclusivamente por la cantidad total de trabajo plasmado en ellos y no por la división de esta cantidad en trabajo pagado y trabajo no retribuido, de aquí no se deduce, ni mucho menos, que los valores de las mercancías sueltas o lotes de mercancías fabricadas, por ejemplo, en doce horas, sean siempre los mismos.”
Sigamos con Libertad.
“Sin embargo, Marx acota un poco más esta definición. (Se repite???) Sin embargo, Marx acota un poco más esto. Y aquí en un texto Marx acaba explicando que… bueno, “es que hay gente que ha estudiado más, hay gente que se ha esforzado más, ha hecho más inversión inicial para conseguir su empleo, ha estudiado más (otra vez se repite)… Por tanto tiene más valor añadido porque ha dedicado más horas de trabajo socialmente necesarias para conseguir ese empleo; porque ha estudiado más”. Vamos, apliquemos la misma lógica marxista que ha explicado antes a esto. A tener en cuenta pues todo lo que ha estudiado esta persona al valor de lo producido por esa persona. Por esa persona en promedio (se agita). Es que muchos me dicen “no no, que esto no puede ser para individuos, esto tiene que ser para… socialmente necesario. Sí sí, promedio. Persona promedio.
Cogemos una persona promedio que ha trabajado desde los 18 hasta los 65 años, y luego cogemos a esta otra persona que ha estudiado desde los 18 a los 22, se ha hecho neurocirujana, y ha estado trabajando hasta los 65 años. El neurocirujano ha estado estudiando 4 años y trabajando 43 y el cajero de supermercado ha estado trabajando 47 años. Entonces, cómo se añaden estos 4 años de estudio a todo lo producido por estas personas en todo su trabajo, se le tiene que añadir al neurocirujano las horas que ha dedicado también, porque todo se mide en horas según Marx, todo es horas, todo el valor tiene que ser horas, horas, horas y horas. Entonces, supongamos que ha estudiado 8 horas diarias y ha trabajado 8 horas diarias, por lo tanto lo único que haría esa persona al trabajar durante sus 43 años es cobrar en 43 años lo que la otra persona cobraba en 47.”
Marx en ningún instante dice que lo que uno cobra en 43 años trabajados (y 4 estudiados) y lo que uno trabaja en 47 años sea lo mismo. Se lo ha inventado de pies a cabeza.
Sobre lo demás, ya he tratado anteriormente sobre el trabajo complejo. No voy a repetirme.
Así pues, término esto con la petición de Simplicio a Salvati, donde dice:
“Señores, es preciso entenderlo primero perfectamente y después tratar de refutarlo.”
Dialogo sopra i due massimi sistemi del mondo, Galileo Galilei, 1632
Aquí se hablaba de Aristóteles (y en clave dogmática), pero lo quiero usar en Marx para reclamar que al menos se lea atentamente lo dicho y que no se pongan palabras no dichas en su boca, lo cual es una grave falta de respeto.
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