Introducció
Aquest text és una carta que li vaig enviar a un amic i filòsof per problematitzar una part del seu TFM, escrit el juny de 2025.
Text
Añado un fragmento de un escrito que dentro de poco hará 3 años que redacté sobre valor, precio de producción y precio de mercado, resumiendo El Capital Libro Tercero, relevante para el argumento:
Una vez tenemos el precio de costo pc y la tasa de ganancia media g’ (aquí la tasa de ganancia en base al precio de costo mundial), podemos plantear cuál es el promedio de lo que cuesta producir un tipo de mercancías, es decir, podemos saber cuál es su precio de producción en base a sumar el precio de costo pc más la ganancia media pc * g’, o sea, que el precio de producción equivalga a pc + (pc * g’) o a pc + g si la ganancia se calcula en base a tal precio de costo.
«A causa de la diferente composición orgánica de los capitales invertidos en diferentes ramos de la producción; por ende, como consecuencia de la circunstancia de que, según el diferente porcentaje que tiene la parte variable en un capital global de magnitud dada, capitales de igual magnitud ponen en movimiento cantidades muy diferentes de trabajo, también se apropian de cantidades muy diferentes de plustrabajo o producen masas muy diferentes de plusvalor. En consecuencia, las tasas de ganancia que imperan en los diversos ramos de la producción son originariamente muy diferentes. Esas diferentes tasas de ganancia resultan niveladas por la competencia en una tasa general de ganancia, que constituye el promedio de todas esas diferentes tasas de ganancia. La ganancia que con arreglo a esta tasa general de ganancia, corresponde a un capital de magnitud dada, cualquiera que sea su composición orgánica, se denomina la ganancia media.» (Marx, Karl: El Capital, Libro Tercero, Capítulo 9.)
Sabemos que no todos los distintos capitales se rigen por las mismas medidas de explotación laboral, por los mismos valores invertidos en capital constante y variable y en la misma proporción. Justamente el modo capitalista, como más tarde desarrollaremos más, se caracteriza por hacer de esta desigualdad entre capitalistas un rasgo y no un error. El libre mercado es supuestamente libre porque hace colisionar como iguales a dos sujetos que no lo son en absoluto, ya sea entre capitalistas o entre capitalista y trabajador.
Para seguir, debemos dejar claro el cómo se determinan los precios de las mercancías en base a la competencia, posterior (y no anterior) a la determinación del valor por el trabajo en los medios de producción. Supongamos muchos productores que hacen un mismo modelo (color, forma, material… específico) de mercancía. En el mercado, como es de esperar, se empezará vendiendo la que es más barata, la que implica un menor precio de producción, comprando la barata una tras otra hasta que la demanda social para tal modelo específico de mercancía esté satisfecha.
El precio al que se venderán todas será al precio de producción de la que se haya vendido más cara [en la anterior instancia], es decir, la que se compró primera por barata será vendida al precio de la cara [en la siguiente iteración de intercambio], y todo ese margen será la ganancia bruta que conllevará tal mercancía, mientras que la última que se ha vendido no generará beneficio alguno y las que no se han vendido harán que no se consuman, que incurran en pérdidas la empresa que las ha puesto al mercado. Por esto mismo es una característica del modo de producción capitalista la sobreproducción, ya sólo por la determinación del precio.
Un ejemplo que hoy se tiene en mente al hablar de este modelo de mercado es el del pool eléctrico, por ejemplo; primero se venden las energías que incurren en menores precios de producción, las que no se pueden apagar sin más, la nuclear, hidráulica, eólica, solar, térmica, y luego se venden las que sí pueden activarse o no activarse, como la biomasa, los ciclos combinados y el gas, y al tener que depender del gas lo que nos implica es que compraremos las energías baratas a ese mismo precio; esta determinación de precio de mercado se hace cada hora. No obstante, hace falta anotar que esta determinación de precios de mercado, los precios de venta al público, es una faceta que está presente en todas las mercancías producidas bajo el modo de producción capitalista. Verduras, frutas, procesados alimentarios, objetos diversos, maquinaria, etc.
Es al contemplar la competencia y nivelación de los precios de producción que toma relevancia, de nuevo, la obra de arte como mercancía. Normalmente, al ir al mercado, todos los tomates cherry son iguales; todas las sillas Scand Nordic del Ikea son iguales; todas las mercancías de un mismo tipo (es decir, que representan un mismo producto, con diferencias mínimas entre sí) compiten entre sus precios de producción. La obra de arte no. Normalmente, en la producción artística no hay dos productos iguales, sino que más bien son productos únicos, diferentes: un buen ejemplo de ello son las majas de Goya, dos cuadros con la enorme mayoría de elementos idénticos entre sí, cuya diferencia radica en el vestido de la chica (o la ausencia de éste).
La causa de esta diferencia entre obras artísticas nos es aquí irrelevante, el hecho está en que las obras de arte tienen, definitivamente un valor, el trabajo humano objetivado en ellas, pero al no tener competencia de obras equivalentes su precio de mercado (y sí que creo que es relevante hablar de precio de mercado, como término técnico marxista) depende, en mayor medida, de la competencia por obtenerla y la afluencia bienestante de quienes compiten por ella.
El desarrollo y aplicación de las inteligencias artificiales en este mercado conllevará una competencia insólita en el mercado artístico: las obras de arte pasan a ser reproducibles, a tener competencia en el mercado. Esto, inmediatamente, hará bajar los precios de mercado, reducirá los márgenes de beneficio y estrechará la tasa de ganancia (plusvalor / (constante + variable)) de golpe, siendo también un aumento considerable de la composición orgánica del capital (constante / (constante + variable), aunque en Marx sólo es expresada como constante / variable).
Sólo le veo un problema a esto. Si un artista se dedica a la creación de arte mercantil y esa es su principal forma de obtener los medios de subsistencia, ¿de dónde sacarán entonces los medios de subsistencia si pierde, en el período de 2 o 3 años, la actividad con la que lo consigue? No todos los artistas tienen una base material de producción igual, hay quienes tienen una situación más paupérrima y consiguen con mayor justeza los medios de subsistencia, mientras que otros no dependen de su producción mercantil-artística para la obtención de sus medios de subsistencia. El desarrollo de las inteligencias artificiales significa, como progreso natural y normal del modo de producción capitalista, la destrucción del modo de vida de miles y millones de personas que se dedican a la industria artística si es que no consiguen innovar por algo no procesable por una inteligencia artificial. Pedir eso de miles y millones de personas en todo el mundo, que en su enorme mayoría ya están en una situación de pobreza significativa (porque de pobre muy pocos artistas salen), y el optimismo que expresa el escrito, no creo que esté justificado.
Contra el argumento de Adorno en «Una mercancía paradójica» sobre que «Por cincuenta céntimos se puede ver la película que ha costado millones», debe valorarse que el precio de mercado individual (la entrada para yo, singular, ir a ver una película) es irrelevante: lo que importa para la determinación del precio de mercado individual es la expectativa de asistencia, el coste de producción neto y la ganancia esperada, y todos intentan tender a un coste similar (menos en el caso, por ejemplo, de Megalopolis, donde Francis Ford Coppola simplemente tankeó los costes). Es al entender los flujos de inversión y retorno en una escala global, habiendo un gran vendedor (una empresa productora) y un gran comprador mundial (las clases obreras y populares), que toma sentido el coste individual de las mercancías.
«Aunque el valor de la mercancía artística nunca será cero —a fin de cuentas, incluso si no hubiera trabajo humano involucrado, la materia prima y el capital fijo transmiten necesariamente algo de valor a la mercancía» no creo que esto sea correcto a nivel técnico marxista, es sólo el trabajo humano el que transmite el valor (en el caso del capital fijo, la parte del valor proporcional a la vida útil esperada, y en el caso del capital circulante, el valor íntegro de las mercancías consumidas por su capital).
Otros apuntes
«Por un lado, los artistas, al verse obligados a competir con IAs que pueden llevar a cabo arte derivativo de manera más rápida y barata, pueden verse impulsados a producir obras que los algoritmos generativos no sean capaces de crear. Esto traería innovaciones en el ámbito comercial del arte.»
O justo lo contrario. Puede argumentarse que es justamente de la iteración derivativa y sus pequeñas modificaciones, a la Darwin, que se crean nuevas ideas que las IAs no serían capaces de generar a priori. Los Beatles no hubiesen podido hacer sus últimos discos sin hacer los primeros (que, a nivel técnico, mantienen una relativa facilidad y simplicidad).
«El arte nunca ha sido del todo autónomo respecto a la esfera económica. Lo distintivo de la Industria Cultural, por tanto, no es que las obras de arte sean mercancías, sino que «son mercancías y nada más».»
Y no que sean producidas específicamente como mercancías en masa? Algo me falla aquí
«política de Marx: «Si las mercancías pudieran hablar, lo harían de esta manera: Puede ser que a los hombres les interese nuestro valor de uso. No nos incumbe en cuanto cosas. Lo que nos concierne en cuanto cosas es nuestro valor». A las mercancías, en tanto mercancías, no les «incumbe» su valor de uso, es decir, nada que tenga que ver con sus cualidades naturales.»
Una parte importante del valor de uso no es únicamente las propiedades naturales de los objetos sino también los usos sociales que se hacen de estos. Comprar manzana para ser objeto de apuntado y no de comer.
«En otras palabras: en esta forma de circulación el valor de uso de las mercancías no importa por sí mismo, sino solo en la medida en la que afecta a su valor de cambio.»
Según afecta a su valor*!!! El valor de cambio es expresión (sic) de este
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