Introducció
Aquesta breu ressenya i anàlisis va néixer l’abril de 2023 per a discutir i profunditzar en idees que ja em rondaven el cap però que encara no havia plasmat en text. Trobo que va ser molt profitós per mi mateix, tot i no haver estat publicat o llegit fins avui.
Text
En el artículo de Michael Roberts AI-GPT: a game changer?, publicado en abril de 2023, se analiza las posibilidades que tienen las inteligencias artificiales para aumentar la productividad bajo el modo de producción capitalista, lo que esto conlleva a nivel de destrucción de empleos automatizables y de cómo esto es sólo un problema bajo el modo de producción capitalista, pues en una economía socializada y centralmente planificada la inteligencia artificial puede beneficiar mucho trabajo burocrático o de comunicación entre centros de trabajo y de gestión de recursos, por no hablar de pasar actas y cosas así.
Al final del artículo se discuten brevemente unas cuantas ideas, sobre cómo el pensamiento dialéctico escapa a las capacidades de la inteligencia artificial. Y creo que es importante señalar que esta incapacidad es absoluta.
¿Qué significa que esta incapacidad sea absoluta? Que por la forma de funcionamiento de las IAs, éstas no pueden dar cuenta de los procesos ya no complejos, porque cosas complejas las hacen perfectamente, como programar software y arreglar errores derivados de simulación, sino que las cuestiones derivadas de la vida misma, del pensamiento propiamente humano, lógicamente dialéctico.
Las máquinas, al basarse ya de base en la lógica booleana, binaria, de puertas and y or, por la forma en la que se constituyen y construyen, no pueden dar buena cuenta de lo más propio de todo, es la unidad absoluta del proceso general entre sujetos y objetos. Se reducen todas sus capacidades a cuestiones derivadas de la formalidad, que siguen sin pausa las leyes de la lógica formal de toda la vida, el principio de identidad, la ley de no contradicción, el tercero excluso, la bendita triada aristotélica.
Las IAs sólo tienen capacidad de plantear dentro del entendimiento. No digo que ésto sea malo, ni mucho menos, pero es una increíble limitación y claudica toda posibilidad de superar el pensamiento humano, que va mucho más allá de éstas leyes.
Las leyes de la lógica formal es el segundo momento mediante el que pensamos las cosas, ya sean éstas nuestra actividad diaria, nuestras emociones, nuestra vida, un objeto de investigación, o cualquier cosa en general. Para entenderla, antes debemos exponer cuál es el primer momento, del cual nace el segundo.
El primer momento es la intuición, es el contacto inmediato y no educado sobre las cosas, aunque siempre sea corrompido: no hay sujeto inmediato, sino que siempre el sujeto habrá vivido un momento pretérito y un momento posterior, tendrá experiencias ya vividas y experiencias por vivir, las cuales moldearán sus contactos con las cosas según pasen.
A medida que los sujetos viven su vida, que entran en contacto con su alrededor y que éste, a la vez, cambia, van creando para si un entendimiento de las cosas, de sus relaciones, de sus oposiciones y contradicciones. Es aquí dónde se encuentra la inteligencia artificial, y es aquí donde ésta se limita, pues nunca puede superar las concepciones de opuestos, las contraposiciones.
El pensamiento humano, una vez naturaliza las relaciones que entabla con su alrededor (las objetiva en su en si), ya sea en el trabajo, en la vida ordinaria o con un objeto de investigación, tiene la capacidad y posibilidad de ponerlo en perspectiva con el plano general y la historicidad de todas las cosas, supera la concepción estática y quieta del entendimiento, que impera en esta forma de pensamiento. Nace de ahí el pensamiento dialéctico, propio de la vida siendo vivida.
El pensamiento dialéctico es expresable en palabras, en frases, párrafos, textos, capítulos, libros, conferencias, congresos. El pensamiento dialéctico es comunicable. Y, por ello, podríamos plantear que la inteligencia artificial, a medida que consuma escritos redactados desde el pensamiento dialéctico, lo adquiriría a la perfección y lo podría reproducir. Pero sólo lo podría simular.
El pensamiento dialéctico nace del proceso mismo del pensamiento, de su elevación desde las formas más simples de pensamiento, que es el intuir inmediato, sobre los objetos mismos, sobre uno mismo; luego llega al pensamiento dialéctico mediado por el entender (entendimiento), que es el pensamiento ya estructurado pero limitado a campos de estudio/acción, cuya relación entre sujeto y objeto superan la contraposición antes no vista viéndola ahora, y dejándola patente, pero limitándose a ésta, pues lo que es sólo puede seguir siendo y lo que no es sólo puede seguir no siendo, como diría Parménides; el pensamiento dialéctico se encara con las oposiciones del entendimiento, las acoge y las eleva al proceso de absoluta unidad que es el todo, la realidad, y es en ésta medida que todo pensamiento dialéctico es realista.
Además, la inteligencia artificial se encuentra con un problema aparentemente infranqueable: no es sujeto. Las inteligencias artificiales no son seres vivos, no intuyen, no siguen el proceso de formación del entendimiento sinó que les es tirado entendimiento plasmado (los textos), lo procesan y lo escupen, y por ello mismo no hay un planteamiento mismo de la forma en la que se eleva el entendimiento hasta el pensamiento dialéctico. La incapacidad de la inteligencia artificial de pensar de forma dialéctica es absoluta, como ya avanzaba antes.
Sólo se llega al pensamiento dialéctico de un objeto o de si mismo si antes se ha intuido éste, luego entendido, luego criticado y comprendido históricamente. Por ejemplo, por la misma historia del pensamiento marxista: el nacimiento del modo de producción capitalista se intuyó ya como una absoluta condena y miseria en el momento originario, en la expulsión violenta y forzada de los productores libres de las tierras a las ciudades y fábricas, por no hablar de la buena intuición que se tenía desde que se tiene memoria de lo horrible que era la usura, que ya en la Antigua Grecia se veía como un acto deleznable (y que, ahora comprendemos, imprimía el motivo capitalista, el beneficio, en formas que no lo tenían de forma predominante aún, provocando así una revolución en los prestamistas); se entendió éste proceso por la economía política y las propuestas políticas de los socialistas, aunque fueron o bien inconsecuentes (Ricardo, Smith) o utópicas (Owen, Saint-Simon, Fourier), respectivamente; se superó el planteamiento de reformas o escapismo comprendiendo los fundamentos de tal modo de producción, comprendiendo sus formas de propagación menos evidentes y sus formas de reproducción (Marx, Engels), los planteamientos que lo superaban en todas las circunstancias y sus desarrollos posteriores como modo de producción avanzado (Lenin).
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