Introducció
El novembre de 2020, tot seguit d’haver escrit l’article sobre el concepte filosòfic de «lo orgànic», vaig redactar aquest breu article.
Muchas veces se hace énfasis en trabajar dentro del Partido de forma orgánica. No obstante, ¿qué significa ésto? ¿Qué es “trabajar orgánicamente? ¿Qué significa “orgánico”? Podemos pensar en las ciencias corrientes; no son del todo erróneas para hablar de “organicidad”, pero podemos ir al concepto filosófico, que es también interesante.
El concepto filosófico de “orgánico” fue usado por Hegel en su Fenomenología y Lenin, un siglo después, volvería a usarlo para hablar del funcionamiento interno del nuevo tipo de Partido en el texto “¿Qué hacer?”. Allí recae la importancia de entenderlo profundamente: entender el concepto significa entender cómo trabajar para hacerlo efectivo en nuestro día a día, el trabajo del militante partidista. Ahora debemos definir lo orgánico, filosóficamente.
Lo orgánico tiene tres propiedades. Primero, los cuerpos orgánicos, una vez diseccionados, cuando los elementos son separados entre sí y pierden sus ligazones, pierden sus funciones, su movimiento, su vida; los elementos que componen el cuerpo orgánico están profunda y existencialmente conectados, formando una unidad. Segundo, el fin del cuerpo orgánico es la preservación, el “continuar viviendo”; buscan seguir siendo y, ante todo, seguir siendo el mismo cuerpo orgánico, cualitativamente. Tercero y último, el cuerpo orgánico no tiene momentos fácilmente diferenciables, es un fluir constante y casi inmediato de cambio y de mantenimiento, de nacimiento y de muerte, de vida. Las propiedades se relacionan entre sí, como se puede intuir.
Con un ejemplo práctico todo se hace más fácil. El cuerpo humano es un organismo y, como tal, cumple las propiedades de “aquello orgánico”; si nos cortamos completamente la mano ésta deja de recibir las pulsiones nerviosas que emite el cerebro y no se mueve más, y lo mismo sucede si tenemos algún problema y el sistema nervioso se ve perjudicado; los humanos, como bien descubrieron y defendieron Marx y Engels, debemos subsistir, y es en éste “subsistir”, sobrevivir, donde está implícita la idea de que somos nuestro propio fin; los humanos no podemos distinguir los momentos en donde las células de nuestro cuerpo nacen y mueren, es un fluir complejo (lo cual no quita la importancia de estudiar el fenómeno).
Hablemos del Partido y de su funcionamiento, que es también importante. Pero… ¿Cómo es el Partido Comunista algo orgánico? Repasemos las propiedades una a una y se nos hará mucho más claro.
El Partido Comunista, desmembrado, pierde completamente el sentido; sin la Línea Política no tiene por qué llamarse comunista; sin la organización leninista propia perdería sentido en tanto que escuela de la gestión del nuevo Estado; sin las finanzas no podría moverse para crecer de la muriente sociedad capitalista; sin la agitación y la propaganda no entablaríamos conexiones con las masas populares reales (el movimiento estudiantil, obrero y sindical); sin la formación la comprensión del marxismo-leninismo y de la situación concreta quedaría como insuficiente para actuar adecuadamente. El Partido es algo estrechamente relacionado, todas las partes son necesarias.
El Partido Comunista tiene como fin seguir siendo Partido Comunista y actuar como tal. No obstante, no sólo ésto, sino alzarse, referenciado por las masas populares en su propia emancipación revolucionaria. Es en el acto de la revolución donde el Partido Comunista, conceptualmente, se realiza de forma agresiva; luego, establecido el nuevo Estado, el Partido Comunista se realiza como órgano de mantenimiento de la revolución. Así, se expande y se mantiene. Es su propio fin, es “fin de sí mismo”.
La tercera propiedad es algo más simple. La información que sube y baja, hacia la dirección y la base respectivamente, pasa por los órganos intermedios, que aglutinan y concretan la información para efectuar un trabajo político y efectivo mejor, a la vez que facilitan el trabajo entre responsabilidades; la tendencia es hacia una mejor comunicación interna.
Para acabar, una última cosa. Debemos quitarnos una idea de la cabeza; que la organicidad se efectúa sola. La organicidad es algo que no viene dado, sino que debe ser ejecutado por nosotros mismos; cuando tengamos un problema debemos hablarlo con quien corresponda y de la forma que corresponda. El camino de la organicidad es uno difícil y al principio tedioso, pero una vez establecido es una ventaja que ayudará a formular una actividad más concreta, más particular a las conciencias presentes, más rápida, más eficaz, una actividad, al fin y al cabo, mejor en todos los aspectos, y resultará en praxis revolucionaria.
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